San Juan y una clave bajo tierra: estudian cómo las estructuras submarinas influyen en los terremotos
La interacción entre las placas de Nazca y Sudamericana genera condiciones particulares para la actividad sísmica de la región. Investigadores de la UNSJ analizan especialmente los movimientos profundos y el papel de las cordilleras que se encuentran en el fondo del océano.
La actividad sísmica de San Juan no puede entenderse solamente observando lo que ocurre cerca de la superficie. Una parte fundamental de la explicación se encuentra a cientos de kilómetros de profundidad, donde la placa de Nazca avanza por debajo de la Sudamericana y transporta consigo enormes estructuras del relieve submarino.

El fenómeno es seguido con especial atención por investigadores de la Universidad Nacional de San Juan, debido a la influencia que esta configuración geológica tiene sobre la peligrosidad sísmica de San Juan y Mendoza.
El doctor en Ciencias Geológicas Gustavo Ortiz, investigador y director del Observatorio Sismológico “Patricia Alvarado” de la FCEFN-UNSJ, explicó que los recientes terremotos profundos registrados en distintos puntos de Sudamérica volvieron a poner el foco sobre esta dinámica.
Según detalló, algunos de estos movimientos se producen a más de 100 kilómetros de profundidad y pueden alcanzar magnitudes importantes, llegando incluso a ser percibidos en superficie.

Una placa que no se mueve sola
La placa de Nazca se desplaza desde el océano Pacífico hacia el continente y se introduce por debajo de la placa Sudamericana. Sin embargo, su superficie no es completamente uniforme: contiene dorsales y montes submarinos que también ingresan hacia las profundidades durante el proceso de subducción.
Estas formaciones pueden modificar la manera en que ambas placas interactúan. En determinadas zonas, el contacto entre ellas puede ser mayor y generar condiciones favorables para una actividad sísmica más intensa.
Entre las estructuras de interés se encuentra la Dorsal de Juan Fernández, vinculada con la configuración tectónica que afecta a la región andina.
Por qué San Juan está bajo observación
La ubicación geográfica de San Juan, dentro de este complejo sistema tectónico, explica en buena medida por qué la provincia presenta uno de los mayores niveles de peligrosidad sísmica de la Argentina.
Ortiz señaló que el fenómeno no está relacionado únicamente con el hecho de que la placa de Nazca se introduzca debajo de Sudamérica. La presencia de las estructuras submarinas que viajan junto con ella agrega otro elemento que los científicos deben analizar.
Cuando estas formaciones se introducen en profundidad, pueden aumentar el acoplamiento entre las placas y modificar la distribución de la actividad sísmica.

Los terremotos profundos también dan información
Los especialistas consideran que cada sismo constituye una oportunidad para conocer mejor la geometría y el comportamiento de la placa de Nazca.
En ese sentido, San Juan participa de investigaciones destinadas a reconstruir cómo se encuentra esta placa debajo del continente. Uno de los trabajos mencionados por Ortiz es el Proyecto Tango, una iniciativa internacional que permitió obtener información mediante el monitoreo de la actividad sísmica.
El objetivo es comprender no solamente los movimientos que ocurren cerca de la superficie, sino también aquellos que se producen a mayor profundidad.
La investigación como herramienta de prevención
El conocimiento científico resulta especialmente importante para una provincia con antecedentes de terremotos destructivos. Ortiz recordó que San Juan registró en 2016 un sismo de magnitud 6,4 que presentó características comparables, en algunos aspectos, con otros eventos profundos ocurridos en la región.
Los especialistas remarcan que la ciencia no permite establecer cuándo ocurrirá un terremoto, pero sí contribuye a conocer las zonas de mayor amenaza y a mejorar las herramientas de prevención.
Actualmente, investigadores de la UNSJ trabajan además en los resultados de estudios de microzonificación realizados mediante sensores instalados en el área metropolitana de San Juan.
La información obtenida permitirá profundizar el conocimiento sobre el comportamiento del suelo y complementar los estudios de la actividad sísmica profunda.
Para los investigadores, sostener este tipo de trabajos representa un desafío que requiere recursos y la incorporación de nuevos profesionales. El fortalecimiento de la investigación geológica y geofísica resulta clave para mejorar la preparación de la provincia frente a futuros movimientos sísmicos.
