Polémica en el Jockey Club por un caballo que fue retirado de la pista: explicaron qué ocurrió
Un video registrado en el Jockey Club generó fuertes críticas en redes sociales luego de que se observara cómo un caballo era retirado de la pista tras sufrir una grave lesión durante una jornada de turf. Desde la institución explicaron las circunstancias del episodio y aseguraron que el animal ya había muerto cuando fue trasladado.
El hecho ocurrió este domingo durante El Corso, una jornada de carreras desarrollada en el hipódromo de Rivadavia. El caballo, llamado Don Enrique y de origen sanjuanino, había participado de una carrera y sufrió una fractura severa en una de sus patas.
Según explicó Sergio Perona, entrenador y miembro de la Comisión de Turf del Jockey Club, el animal fue revisado inmediatamente por un veterinario, quien determinó que la lesión no tenía posibilidades de recuperación.
“Lamentablemente no sueldan y hay que sacrificarlo. El veterinario lo vio y nos dijo que no había solución”, explicó Perona al referirse al diagnóstico recibido.
El procedimiento que generó críticas
Ante la gravedad de la lesión, se decidió realizar una eutanasia para evitar que el caballo continuara sufriendo. Perona afirmó que se le aplicó una inyección y que el animal ya se encontraba sin vida cuando fue retirado de la pista.
Las imágenes que posteriormente circularon en redes sociales mostraban el momento en que el cuerpo del caballo era trasladado, lo que provocó cuestionamientos por la forma en que se realizó la maniobra.
El integrante del Jockey Club explicó que el peso del animal, de aproximadamente 500 kilos, hacía muy difícil utilizar otros métodos para retirarlo del lugar.
“¿Cómo lo íbamos a sacar si no era así? Pesa 500 kilos, era la única forma en la que podíamos sacarlo”, sostuvo.
Desde el Jockey Club rechazaron las acusaciones de maltrato
Perona también negó que el episodio pueda ser considerado un caso de maltrato animal y aseguró que los caballos que permanecen en el hipódromo reciben cuidados permanentes.
Según explicó, los animales cuentan con alimentación, agua y atención de manera constante. “Los caballos maltratados son los que andan en carretera, que están flacos y mal comidos. En nuestro hipódromo los animales son muy bien tratados”, afirmó.
El entrenador remarcó además que las personas que trabajan diariamente con los caballos mantienen un vínculo estrecho con ellos y que el fallecimiento de Don Enrique también generó tristeza entre quienes forman parte de la actividad.
“Nos amarga, porque nosotros los queremos y tratamos como si fueran una persona. Forman parte de nuestra familia, estamos todo el día cuidándolos”, expresó.
Finalmente, Perona señaló que las lesiones graves pueden ocurrir dentro de la actividad hípica y que situaciones similares se registran en distintos hipódromos del país. “Esto es un deporte y lamentablemente son cosas que pueden pasar”, sostuvo.
