ECONOMIA

La inflación de octubre rondaría el 2%: los alimentos y los combustibles siguen golpeando el bolsillo

Mientras el Gobierno nacional sostiene su discurso de desaceleración inflacionaria, los precios siguen aumentando y las familias argentinas continúan haciendo malabares para llegar a fin de mes. Las consultoras privadas estiman que octubre cerrará con una inflación cercana al 2%, impulsada principalmente por los alimentos, las bebidas y los combustibles.

Los números muestran que la inflación puede estar desacelerándose, pero eso no significa que el costo de vida haya dejado de subir. Para millones de argentinos, llenar el changuito, pagar los servicios y cargar combustible sigue representando un esfuerzo cada vez mayor.

Los alimentos no dan tregua

Uno de los datos que más preocupa es el comportamiento de los alimentos. Según el relevamiento de la consultora LCG, durante la cuarta semana de octubre los precios de alimentos y bebidas aumentaron un 0,2% semanal.

Aunque el incremento fue moderado, se acumularon ocho semanas consecutivas de subas. En lo que va del mes, la canasta registró un aumento del 1,6%.

Los mayores incrementos semanales se observaron en panificados, con un 2,4%, y bebidas, con un 0,9%. Las bajas en carnes y verduras compensaron parcialmente esas subas.

Combustibles, tarifas y servicios bajo presión

Otro factor que incidió sobre el índice de octubre fueron los aumentos de los combustibles aplicados a fines de septiembre, cuyo impacto se reflejó durante este mes.

El Banco Central también advirtió sobre posibles presiones en las tarifas de gas por la reducción de subsidios de Zona Fría y sobre el comportamiento de la carne vacuna, que suele registrar aumentos estacionales durante noviembre y diciembre.

A esto se suman los incrementos que afectan distintos gastos cotidianos, desde el transporte hasta los medicamentos.

¿Baja la inflación, pero alcanza para las familias?

En septiembre, la inflación fue del 1,9% y acumuló un 23,6% durante los primeros nueve meses del año.

Para octubre, las estimaciones privadas ubican el índice cerca del 2%, mientras que el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central proyectó un 1,7%.

Si se cumplen las previsiones del REM, noviembre tendría una inflación del 1,6% y diciembre del 1,8%, lo que permitiría cerrar 2026 con una suba de precios cercana al 30%.

Sin embargo, detrás de los porcentajes existe una realidad que no siempre se refleja en los informes económicos: los salarios deben alcanzar para cubrir alimentos, alquileres, servicios, transporte y medicamentos.

La inflación puede mostrar números más bajos que en otros períodos, pero mientras los precios sigan aumentando, el alivio no necesariamente llega a la mesa de los argentinos.

La pregunta sigue siendo la misma: ¿cuánto más tendrán que ajustar las familias para llegar a fin de mes?

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