El Senado aprobó un nuevo régimen de inversiones mineras: ¿qué oportunidades se abren para San Juan?
La minería argentina suma una nueva herramienta para impulsar inversiones industriales. El Senado aprobó con 60 votos afirmativos y apenas dos negativos el Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), una iniciativa que busca fortalecer a las empresas proveedoras que deberán abastecer a los grandes proyectos de cobre, litio y oro.
La medida apunta a cubrir un espacio que existe entre las inversiones medianas y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con beneficios fiscales para proyectos que contemplen inversiones desde los 12 millones de dólares.
Para San Juan, una de las principales provincias mineras del país, la iniciativa abre un interrogante económico fundamental: ¿podrán las empresas locales convertirse en proveedoras de los grandes emprendimientos mineros?
Qué beneficios contempla el nuevo régimen
El proyecto establece una serie de incentivos tributarios destinados a estimular las inversiones productivas. Entre ellos se encuentran:
- Amortización acelerada de inversiones en el Impuesto a las Ganancias.
- Devolución anticipada de créditos fiscales del IVA.
- Estabilidad tributaria durante 30 años para los beneficios reconocidos.
Estos incentivos podrían favorecer a empresas dedicadas a la fabricación de estructuras metálicas, componentes electromecánicos, sistemas de bombeo, maquinaria y equipamiento industrial.
La intención es que las compañías puedan invertir anticipadamente en tecnología, instalaciones y capacidad productiva para responder a las necesidades de las grandes explotaciones mineras.
El desafío para las empresas sanjuaninas
La aprobación del régimen genera expectativas en San Juan, donde la expansión de la actividad minera podría incrementar la demanda de bienes y servicios especializados.
Sin embargo, existe una dificultad importante: el piso de inversión de 12 millones de dólares deja afuera a buena parte de las pequeñas y medianas empresas proveedoras.
Los principales beneficiarios directos serían compañías industriales con mayor capacidad de inversión, mientras que las empresas más pequeñas podrían acceder a oportunidades indirectas mediante la ampliación de las cadenas de contratación.
Además, los beneficios fiscales no garantizan automáticamente contratos con las mineras ni financiamiento bancario.
RIIR y RIGI: dos herramientas diferentes
Mientras el RIGI está orientado a grandes inversiones estratégicas, el nuevo régimen busca incentivar proyectos industriales relevantes que puedan complementar esas inversiones.
La iniciativa también contempla una participación de proveedores nacionales en las contrataciones alcanzadas por el régimen, bajo las condiciones previstas en cada caso.
El objetivo es que una parte de los recursos destinados a la minería pueda generar actividad económica dentro del país.
La oportunidad que enfrenta San Juan
La provincia tiene por delante el desafío de desarrollar una industria capaz de acompañar el crecimiento minero.
No alcanza solamente con atraer grandes inversiones extranjeras. También será necesario contar con empresas locales competitivas, tecnología, capacitación, financiamiento y mano de obra especializada.
La pregunta que queda planteada es si San Juan podrá transformar el crecimiento de la minería en una oportunidad concreta para su industria, sus trabajadores y sus proveedores.
Porque el verdadero desafío no es solamente extraer cobre, oro y litio, sino conseguir que una parte cada vez mayor de la riqueza generada por esa actividad también impulse la producción y el empleo argentino.
