Alumnos de la escuela Bernardino Rivadavia se quedan sin clases por el frío extremo y demoras de Naturgy
El establecimiento cuenta con los equipos de aire acondicionado frío-calor instalados, pero la empresa prestadora no completó la ampliación de la potencia eléctrica. La medida afecta a los estudiantes de 2° y 3° grado de primaria ante la llegada de una ola polar.
SAN JUAN CAPITAL.– La comunidad educativa de la escuela primaria Bernardino Rivadavia, ubicada en la calle San Luis (entre Caseros y Güemes), atraviesa una situación insólita y preocupante. A pesar de contar con modernos equipos de aire acondicionado frío-calor listos para climatizar las aulas, las autoridades escolares debieron suspender las clases para un sector del alumnado debido a que la empresa Naturgy no finalizó las obras de ampliación de la potencia eléctrica necesarias para evitar un colapso en la instalación del edificio.
Ante el inminente ingreso de un frente de frío polar anunciado por el Servicio Meteorológico Nacional, el Ministerio de Educación de la Provincia avaló la decisión de la dirección del establecimiento de suspender las actividades presenciales durante la jornada de este miércoles.
Un edificio dividido por la falta de energía
La problemática de infraestructura de la escuela Rivadavia presenta un contraste llamativo entre sus dos sectores principales:
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Ala Sur: La empresa prestadora del servicio ya completó los trabajos de potenciación eléctrica, lo que permite que las aulas de este sector utilicen la calefacción de forma normal y segura.
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Ala Norte: La promesa de Naturgy de extender la ampliación de potencia hacia esta zona quedó completamente paralizada. Conectar los equipos sin esta obra básica generaría una sobrecarga inmediata en el sistema eléctrico general.
Esta falta de terminación afecta de manera directa a los alumnos de 2° y 3° grado de la primaria. Como sus aulas se encuentran ubicadas en la planta baja del ala norte y carecen de cualquier método alternativo de calefacción, el dictado de clases se volvió inviable bajo las actuales condiciones climáticas.
El reclamo de los padres, en pausa: Las familias de los alumnos damnificados tenían planificado concentrarse en la puerta de la escuela para consensuar y firmar una nota de reclamo formal dirigida a los directivos de Naturgy. Sin embargo, la propia suspensión de las clases impidió el encuentro de los padres, postergando de forma obligada la visibilización institucional del reclamo ante la empresa.
Los directivos y la comunidad escolar aguardan una respuesta urgente por parte de la compañía energética para reprogramar las obras pendientes, ya que el invierno recién comienza y la pérdida de días de clases afecta directamente el calendario pedagógico de los más chicos.
