Violencia en San Juan: de la barra de San Martín a la sombra del narcotráfico
La noche del jueves y la madrugada del viernes último volvieron a encender las alarmas en el Gran San Juan. Lo que comenzó como el ataque a un remisero derivó, horas más tarde, en una feroz balacera de venganza en Chimbas. Aunque los protagonistas de ambos bandos comparten la misma camiseta —son conocidos hinchas de San Martín—, la justicia penal sigue una pista clave: esta vez no se trata de una interna por el paravalanchas, sino de un ajuste de cuentas vinculado a viejas rencillas y al negocio de la droga.
Cronología de una doble jornada de furia
La hipótesis que maneja la UFI Genérica, coordinada por el fiscal Ignacio Achem, conecta de forma directa dos hechos de extrema gravedad:
1. El ataque al remisero (Jueves, 21:00 hs)
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La víctima: Ismael Rodríguez, un remisero que fue hallado gravemente herido sobre la calzada de la avenida Benavídez (entre Alem y Salta), en el límite entre Capital y Chimbas. Su auto quedó estacionado a pocos metros.
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El cuadro médico: Fue trasladado de urgencia al Hospital Rawson, donde lo operaron para extraerle un proyectil alojado en la zona de la ingle. Continúa internado bajo estado delicado y aún no ha podido declarar.
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La pista balística: El personal de Criminalística no halló vainas servidas en la escena, lo que sugiere que el agresor utilizó un revólver.
2. La venganza armada en Villa El Salvador (Viernes, madrugada)
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El blanco: Una vivienda de Chimbas donde reside la familia Páez.
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El ataque: Un grupo de personas llegó en dos autos, descargó una ráfaga de disparos contra el frente de la propiedad y dejó una bomba molotov casera en la vereda que, afortunadamente, no estalló.
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Las pruebas: Los peritajes confirmaron que al menos cinco balas impactaron en la fachada y varias ingresaron a la casa, poniendo en riesgo a los ocupantes. Se secuestraron vainas servidas calibre 11,25.
La principal hipótesis fiscal: Allegados y familiares de Rodríguez habrían perpetrado el ataque a la casa de los Páez como una represalia inmediata por el disparo que recibió el remisero horas antes.
