Tras dos trágicas muertes en el fútbol amateur, especialistas advierten sobre la importancia de los chequeos cardíacos
Los fallecimientos de Juan Vega (48) y Gerardo Manghi reencendieron la alarma sobre la exigencia física en deportistas. El cardiólogo Antonio Vives explicó las claves para prevenir episodios graves: controles desde los 35 años, análisis metabólicos y atención a los antecedentes familiares.
Los recientes fallecimientos de dos jugadores durante partidos de fútbol amateur encendieron las alarmas en San Juan sobre la salud cardiovascular en la práctica deportiva. Las pérdidas de Juan Vega (48), tras sufrir un infarto en el complejo Rufrano, y de Gerardo Manghi, descompensado durante un encuentro de veteranos en Rodeo, reabrieron el debate sobre la necesidad de realizar evaluaciones médicas periódicas antes de someter al cuerpo a altas exigencias físicas.
En diálogo con la prensa local, el reconocido cardiólogo Antonio Vives remarcó que la práctica deportiva es fundamental para la salud, pero advirtió que la competencia implica un nivel de esfuerzo y estrés psicológico que requiere supervisión médica constante, especialmente al superar la barrera de los 35 años.
EDAD, ANTECEDENTES Y EL RIESGO DE LA HIPERTENSIÓN
Según detalló Vives, aunque pueden registrarse eventos en personas jóvenes, el riesgo aumenta con los años. “Si estás haciendo deporte y pasaste el rango de los 35 a 40 años, es importante mirar los antecedentes familiares y chequearse. La competencia no solo exige físicamente, sino que genera presión psíquica y estrés” afirmó el profesional.
Uno de los principales focos de atención debe ser la hipertensión arterial, a la que calificó como un “asesino silencioso” por la falta de síntomas iniciales. Esta condición va generando daños progresivos en el corazón, cerebro y riñones hasta desencadenar episodios agudos. Asimismo, Vives advirtió que la aterosclerosis (acumulación de placas en las arterias) puede comenzar a edades tempranas, registrándose casos de infartos en personas menores de 30 años.
LOS ESTUDIOS IMPRESCINDIBLES PARA UNA PREVENCIÓN EFECTIVA
El especialista enfatizó que un chequeo cardiovascular completo no debe limitarse a un electrocardiograma aislado. Una evaluación preventiva rigurosa para deportistas debe incluir:
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Historia clínica detallada: Relevamiento de antecedentes familiares directos de patologías cardíacas.
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Estudios de rutina: Electrocardiograma y ergometría (prueba de esfuerzo).
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Perfil metabólico y renal: Análisis de laboratorio para medir la función renal, glucemia y niveles de colesterol.
Finalmente, el cardiólogo advirtió sobre el peligro de iniciar rutinas de alta intensidad o levantar peso excesivo sin un acondicionamiento ni precalentamiento previo. Controlar los factores de riesgo modificables —como el tabaquismo, la hipercolesterolemia y el sedentarismo— resulta clave para evitar eventos de muerte súbita en el campo de juego.
