San Juan, entre las provincias donde menos chicos de 8 años tienen celular propio
San Juan se ubicó entre las seis provincias argentinas con menor proporción de alumnos de tercer grado que tienen un celular propio. Según los datos del informe Aprender 2024, el 55,6% de los chicos de alrededor de 8 años posee un teléfono personal, tres puntos por debajo del promedio nacional.
El relevamiento, incluido en el informe “Celulares: ¿prohibir o no prohibir?”, elaborado por investigadores del CONICET, la Universidad Torcuato Di Tella y Argentinos por la Educación, analizó la disponibilidad de dispositivos, las regulaciones escolares y el impacto que tiene su uso en el aprendizaje.
En San Juan, la situación se divide de la siguiente manera:
- 55,6% de los estudiantes de tercer grado tiene celular propio.
- 24,3% no posee uno, pero utiliza el teléfono de un familiar.
- 20,1% no tiene acceso a un celular.
En total, casi ocho de cada diez alumnos sanjuaninos (79,9%) tienen algún tipo de acceso a un dispositivo móvil.
A nivel nacional, el escenario es levemente diferente: el 58,6% de los estudiantes tiene celular propio, el 23,2% usa el de un familiar y el 18,2% no tiene acceso.
Con estos números, San Juan ocupa el puesto 19 entre las 24 jurisdicciones ordenadas de mayor a menor cantidad de alumnos con teléfono propio. Solo Corrientes, Santiago del Estero, Chaco, Formosa y Misiones presentan porcentajes inferiores.
En el otro extremo aparecen Santa Cruz (74%), Catamarca (71,9%) y Tierra del Fuego (70,1%) como las provincias con mayor presencia de celulares propios entre los alumnos de tercer grado.
Menos celulares no significa mejores aprendizajes
El informe advierte que una menor presencia de teléfonos personales puede ser un dato positivo en relación con la exposición temprana a pantallas y las distracciones asociadas, pero aclara que no implica necesariamente mejores resultados educativos.
Los especialistas señalan que el acceso a dispositivos también está atravesado por factores económicos y sociales. En todo el país, el celular propio alcanza al 63% de los alumnos de mayores ingresos, mientras que en los sectores de menor nivel socioeconómico llega al 52%.
También existe una diferencia según el ámbito escolar: en escuelas urbanas, el acceso alcanza al 61%, mientras que en establecimientos rurales se ubica en torno al 48%.
La disponibilidad aumenta con la edad. Según Aprender 2023, cerca del 90% de los estudiantes secundarios argentinos tiene celular propio.
¿Prohibir el celular en las escuelas mejora el rendimiento?
El informe analiza distintas experiencias internacionales y concluye que todavía no existe una respuesta definitiva sobre si prohibir los celulares mejora el aprendizaje.
Las restricciones más estrictas lograron reducir el uso de los dispositivos durante la jornada escolar y disminuir las interrupciones dentro del aula. En algunos casos también se observaron mejoras en estudiantes con menor desempeño.
Sin embargo, los efectos sobre las calificaciones fueron limitados. Algunas investigaciones detectaron cambios positivos moderados, mientras que otras no encontraron diferencias significativas.
Por eso, los especialistas sostienen que retirar los teléfonos no garantiza por sí solo una mayor concentración. La medida debe estar acompañada por estrategias pedagógicas, capacitación docente y acuerdos claros con las familias.
San Juan no cuenta con una regulación provincial específica
El informe señala que en Argentina no existe una normativa nacional única sobre el uso de celulares en las escuelas. Al menos 11 jurisdicciones avanzaron con leyes, resoluciones o protocolos propios, mientras que el resto no cuenta con una regulación general.
San Juan no figura entre las provincias con una normativa específica relevada. Esto no impide que cada institución establezca sus propias reglas mediante acuerdos de convivencia, pero no existe un marco provincial unificado identificado en el estudio.
En las provincias que sí regulan el uso, las restricciones suelen ser más estrictas en los niveles inicial y primario, mientras que en secundaria predomina el uso supervisado con fines educativos.
El debate apunta al uso responsable de la tecnología
Para Argentinos por la Educación, la discusión no debería centrarse únicamente en prohibir o permitir celulares, sino en enseñar a utilizarlos de manera responsable.
El informe destaca que el 62% de los directivos y el 52% de los docentes de primaria considera necesario recibir mayor capacitación para incorporar herramientas digitales en las aulas.
La conclusión del estudio es que limitar el uso de teléfonos puede modificar algunas conductas, pero los resultados educativos dependen de una estrategia más amplia que incluya escuela, docentes y familias.
