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Revolución en el Sur: Proponen un túnel submarino para unir Tierra del Fuego con el continente

El ambicioso proyecto de ingeniería civil busca conectar por vía terrestre Punta Delgada y Bahía Azul en el Estrecho de Magallanes. La obra demandaría una inversión binacional de 1.500 millones de dólares y cambiaría para siempre el transporte y el turismo entre Argentina y Chile.

09 de Junio de 2026 – Un grupo de especialistas de la Universidad de los Andes ha presentado una propuesta que podría transformar de manera definitiva la conectividad en el extremo sur de América: la creación de un túnel submarino en el Estrecho de Magallanes. El plan busca enlazar la isla de Tierra del Fuego con el territorio continental de forma directa, alterando las dinámicas comerciales, turísticas y estratégicas de ambas naciones.

El proyecto contempla la construcción de 3,7 kilómetros de ruta bajo el agua, conectando la localidad de Punta Delgada, en el sector continental de Chile, con Bahía Azul, la puerta de entrada a la isla fueguina. Actualmente, este cruce —el tramo más angosto del canal— se realiza exclusivamente mediante servicios de ferry y barcazas, un trayecto que toma unos 30 minutos y que suele verse interrumpido o demorado por las feroces contingencias climáticas de la zona.

Un desafío para la ingeniería moderna

Francisco Hernández, académico de la Universidad de los Andes y especialista a cargo de la exposición, señaló que si bien la obra es técnicamente viable, el entorno presenta desafíos monumentales. Al compararlo con hitos mundiales como el Eurotúnel (que une Francia con el Reino Unido), Hernández destacó que, aunque el trazado del Estrecho de Magallanes es considerablemente más corto, enfrenta condiciones climáticas extremas, un aislamiento geográfico severo y una geografía submarina sumamente exigente. Este escenario obligará a un despliegue de ingeniería sin precedentes en la región.

Para mitigar los riesgos, los expertos subrayaron la necesidad imperiosa de iniciar estudios geotécnicos y geofísicos de alta precisión. Estas investigaciones incluirán:

  • El análisis exhaustivo de la composición del suelo marino.

  • La detección temprana de fallas geológicas activas.

  • La medición precisa de la permeabilidad y las presiones de agua en el lecho subacuático.

Tecnología de vanguardia: La perforación no contempla el uso de explosivos. Los ingenieros proponen la utilización de tuneladoras de gran porte (conocidas como “topos mecánicos”), que permiten una excavación continua, segura y con menor impacto ambiental. Además, el diseño final deberá incorporar sistemas de ventilación de última generación y protocolos de extinción de incendios adaptados para entornos confinados bajo el agua.

Finanzas y futuro binacional

En el plano económico, la magnitud del proyecto se refleja en su presupuesto inicial, estimado en 1.500 millones de dólares. Semejante inversión requerirá de un riguroso estudio de costo-beneficio que evalúe la proyección de la demanda del transporte de carga, el impacto en el desarrollo turístico y la progresiva obsolescencia del actual sistema de barcazas.

Dada la naturaleza estratégica del paso, la viabilidad de la obra dependerá de un financiamiento robusto y coordinado a nivel binacional entre la Argentina y Chile, garantizando no solo los fondos para su construcción sino también un esquema sustentable para su operatividad a largo plazo. De avanzar las negociaciones, el túnel submarino promete consolidar un puente histórico en una de las fronteras naturales más desafiantes del planeta.

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