Retrato de un compromiso: La historia de Eduardo Caballero en Las Tapias
Por Claudia Almonacid, para el diario digital El Eje de San Juan
Eduardo Caballero, vecino de Las Tapias de 39 años y ex presidente de la capilla Maria Auxiliadora en la hermosa comunidad de Las Tapias, compartió su testimonio de vida y su labor al frente del merendero de Cáritas parroquial, perteneciente a Nuestra Señora de los Desamparados, ubicada en la Villa cabecera de General San Martín. Desde los 17 años ha estado involucrado en la ayuda comunitaria, inspirado por el ejemplo de desprendimiento de sus padres. Su camino formal en la institución comenzó cuando fue descubierto por Ángela Flores (más conocida como “Kela”), quien actualmente está al cargo de Cáritas parroquial.

El esfuerzo silencioso del trabajo de la tierra
El día a día de Eduardo transcurre en el campo, trabajando la tierra junto a su padre en un proceso largo, sacrificado y sujeto a las temporadas. A pesar de que los ingresos de esta actividad agrícola muchas veces no son abundantes, el compromiso con su comunidad nunca flaquea: cuando los recursos institucionales no alcanzan, Eduardo y su padre no dudan en poner dinero de su propio bolsillo o salir a pedir donaciones para asegurarse de que la ayuda llegue a los vecinos más necesitados.
Una labor que sostiene a la comunidad
El merendero funciona los sábados por la tarde en un contexto rural donde la falta de empleo se agudiza notablemente durante el invierno.
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Población asistida: Alrededor de 30 a 35 familias residen en la zona. La asistencia está abierta a todos los niños y abuelos, independientemente de su religión.
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Recursos y colaboración: Cáritas provee insumos mensuales como leche, azúcar, harina y aceite. Estos se complementan con el esfuerzo familiar y el de un grupo de señoras mayores del lugar que, con un espíritu joven, preparan sopaipillas y mate cocido (o “yerbeado”).
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Más que asistencia: Eduardo enfatiza que la labor va más allá de entregar una merienda; se trata de acompañar, contener y escuchar a quienes la están pasando mal.
“A veces la burocracia hace que se demoren muchísimo las cosas, y la gente la asistencia la necesita al instante… El hambre lo tienen ya”. — Eduardo Caballero.
Un llamado a la solidaridad y a la fe
Para el futuro, Caballero anhela que conseguir ayuda para los vulnerables deje de ser un proceso tan burocrático. Además, insiste en que las donaciones de ropa o alimentos se entreguen siempre en buen estado y con fechas vigentes, respetando la dignidad de quienes las reciben.
Al cerrar la entrevista, Eduardo dejó un mensaje profundamente arraigado en sus convicciones y en el motor que lo impulsa a seguir adelante cada sábado: “No hay nada mejor que Dios, ¡Él no defrauda!”. Con esa misma fe, aboga por construir una sociedad más justa, empática y solidaria, sin dejar nunca de lado la espiritualidad que disipa la oscuridad.
Salud en Las Tapias
Respecto a la infraestructura local, Eduardo menciona que no cuentan con un puesto sanitario fijo en la comunidad. No obstante, el CAPS de El Rincón realiza operativos mensuales de atención y vacunación en el salón comunitario de la capilla, una asistencia vital para las familias de Las Tapias.

