RELATOS | La casa de los huesos: el secreto que durante décadas permaneció enterrado en Atizapán
Durante años, una vivienda de la colonia Lomas de San Miguel parecía una casa más. En mayo de 2021, una investigación por la desaparición y asesinato de una mujer abrió una puerta que nadie imaginaba: debajo del suelo aparecieron miles de restos óseos y una historia criminal que llevaba décadas escondida.
“Quien no conoce su historia está condenado a repetirla”.
Hay casas que guardan recuerdos.
Y hay casas que guardan secretos.
En Atizapán de Zaragoza, Estado de México, una vivienda de la calle Margaritas terminó convertida en el escenario de uno de los casos criminales más estremecedores de México.
Durante años, Andrés Filomeno Mendoza Celis fue conocido por sus vecinos como “El Chino”. Era un hombre mayor, aparentemente integrado a la comunidad. Nadie imaginaba que detrás de las paredes de aquella casa podía existir una historia de violencia que recién comenzaría a salir a la luz en 2021.
El descubrimiento comenzó con una mujer.
La última víctima
En mayo de 2021, Reyna González, de 34 años, desapareció. La investigación llevó a las autoridades hasta la vivienda de Mendoza Celis, ubicada en la colonia Lomas de San Miguel.
El 15 de mayo, los investigadores ingresaron al domicilio.
Lo que encontraron cambió para siempre el rumbo de la investigación.
En el inmueble estaba el cuerpo mutilado de Reyna. El hallazgo llevó a los peritos a revisar en profundidad la propiedad y, poco a poco, comenzaron a aparecer indicios que apuntaban hacia algo mucho más grande que un único crimen.
La casa comenzó a ser excavada.
El suelo fue removido.
Y debajo de aquella vivienda aparecieron fragmentos de huesos humanos.
No eran unos pocos restos.
Eran miles.
El sótano
Los trabajos periciales se extendieron durante meses. Los investigadores utilizaron herramientas especializadas y excavaron diferentes sectores de la propiedad para localizar evidencias.
En junio de 2021, las autoridades habían recuperado miles de fragmentos óseos. Con el avance de los análisis, la Fiscalía del Estado de México informó que los restos encontrados podían corresponder a 19 víctimas: 17 mujeres adultas, un niño y un hombre.
La cifra de restos continuó aumentando con el paso del tiempo. En 2022, las autoridades informaron que ya se habían localizado alrededor de 4.600 restos óseos.
Pero los huesos no fueron los únicos elementos encontrados.
Los investigadores también localizaron identificaciones, fotografías, bolsos, calzado, libretas con nombres y otros objetos que podían estar relacionados con las personas desaparecidas. También se encontraron grabaciones en formatos VHS y de 8 milímetros.
La vivienda, que durante años había formado parte del paisaje cotidiano del barrio, se transformó en una escena forense.
Una historia que llevaba años enterrada
La investigación comenzó entonces a mirar hacia atrás.
Los indicios llevaron a los investigadores a considerar que los crímenes podían haberse extendido durante décadas. Las autoridades relacionaron a Mendoza Celis con al menos 19 posibles víctimas, aunque durante la investigación también circularon declaraciones atribuidas al propio detenido sobre una cifra mayor.
Esa diferencia es fundamental.
Los restos hallados permitieron establecer una investigación sobre múltiples posibles víctimas, pero no todas las muertes pudieron convertirse automáticamente en casos judicialmente acreditados.
Por eso, el número de 19 aparece en las investigaciones oficiales como una referencia a las personas cuyos restos fueron vinculados al hallazgo, mientras que otras cifras superiores quedaron dentro del terreno de las declaraciones y las hipótesis investigativas.
Y allí apareció una de las preguntas más inquietantes del caso:
¿Cómo pudo una historia semejante permanecer oculta durante tantos años?
La investigación después del hallazgo
La respuesta no fue sencilla.
El caso puso bajo la lupa las desapariciones de mujeres y las dificultades que pueden existir para conectar hechos ocurridos en distintos momentos hasta descubrir un patrón común.
Después del hallazgo, los peritos tuvieron que identificar restos, reconstruir posibles historias personales y comparar información con denuncias de desapariciones.
En octubre de 2022, por ejemplo, los restos de Rubicela fueron los primeros entregados a sus familiares entre las víctimas identificadas. De las 19 personas cuyos restos habían sido ubicados hasta entonces, seis habían sido identificadas.
Cada identificación significaba algo más que una prueba.
Era devolverle un nombre a una persona que durante años había sido buscada.
Camino a la Justicia
El primer proceso judicial estuvo relacionado con Reyna González.
La Fiscalía logró acreditar ante el Tribunal de Enjuiciamiento que Mendoza Celis fue responsable de su feminicidio. En marzo de 2022, un juez dictó una sentencia de prisión vitalicia, además de multas y reparación del daño para los familiares de la víctima.
Pero aquella primera condena no cerró el expediente.
Con el avance de las investigaciones fueron apareciendo otros casos.
En octubre de 2022 recibió otra condena de 55 años. En enero de 2023 fue condenado a 92 años por delitos relacionados con feminicidio, homicidio y desaparición de personas en agravio de una mujer y un niño.
Luego llegaron nuevas condenas.
Para febrero de 2024, la Fiscalía del Estado de México informó que Mendoza Celis había recibido ocho sentencias condenatorias: una de prisión vitalicia, una de 92 años y seis condenas de 55 años por feminicidio y delitos vinculados con desaparición y homicidio.
La octava sentencia, dictada en febrero de 2024, fue de 55 años de prisión por el feminicidio y delitos vinculados con la desaparición de una mujer identificada con las iniciales B.S.O.
Línea de tiempo
14 de mayo de 2021
Reyna González es asesinada en la vivienda de Mendoza Celis, según la investigación judicial.
15 de mayo de 2021
Las autoridades ingresan al domicilio de la calle Margaritas y descubren el cuerpo de Reyna.
Mayo-junio de 2021
Comienzan las excavaciones y los trabajos periciales en la propiedad.
2021
La investigación informa el hallazgo de miles de fragmentos óseos y vincula los restos con 19 posibles víctimas.
Marzo de 2022
Mendoza Celis recibe prisión vitalicia por el feminicidio de Reyna González.
2022-2024
Se suceden nuevos procesos judiciales y condenas por otros casos.
Febrero de 2024
La Fiscalía informa la octava sentencia condenatoria: 55 años de prisión por otro feminicidio y delitos vinculados con la desaparición de una persona.
Estado judicial
Andrés Filomeno Mendoza Celis permanece privado de su libertad y acumula múltiples condenas judiciales.
El caso que comenzó con la desaparición y asesinato de una mujer terminó revelando una investigación mucho mayor, con restos de múltiples personas encontrados en una misma propiedad.
Más allá de las cifras y de los titulares, quedaron también preguntas difíciles sobre las desapariciones, la identificación de víctimas y la capacidad de las instituciones para detectar patrones criminales antes de que una tragedia alcance una dimensión semejante.
La casa de Atizapán no era solamente una escena del crimen.
Era, para los investigadores, un lugar donde durante años habían quedado enterradas evidencias de personas que alguna vez tuvieron una familia, un nombre, una rutina y una vida.
Y cuando finalmente el suelo comenzó a abrirse, también comenzó a aparecer una historia que había permanecido oculta durante décadas.
Porque los restos podían estar enterrados.
Pero las preguntas seguían vivas.
RELATOS — “Quien no conoce su historia está condenado a repetirla”.
