SAN JUAN

Prepararse en familia: cómo armar un Plan Sísmico Familiar ante un terremoto

La organización previa puede ayudar a reducir riesgos ante un sismo. Protección Civil recomienda identificar lugares seguros, establecer rutas de evacuación, asignar responsabilidades y preparar una mochila de emergencia.

San Juan se encuentra en una zona de importante actividad sísmica, por lo que la preparación familiar es una herramienta clave para actuar de manera organizada ante un terremoto.

El Plan Sísmico Familiar, propuesto por Protección Civil de San Juan y la Secretaría de Estado de Seguridad y Orden Público, busca que cada hogar pueda anticiparse a distintos escenarios y establecer qué debe hacer cada integrante antes, durante y después de un sismo.

La planificación permite conocer los riesgos existentes dentro de la vivienda, reducir situaciones de pánico y facilitar una evacuación ordenada en caso de ser necesaria.

Analizar la vivienda y detectar posibles riesgos

Uno de los primeros pasos consiste en realizar un análisis de la casa y elaborar un plano sencillo en el que estén identificadas las habitaciones, puertas, ventanas, escaleras, cocina, patio y garaje.

También es importante reconocer cuáles son los lugares más seguros para resguardarse y detectar elementos que puedan caer durante un movimiento, como muebles pesados u objetos ubicados en altura.

A su vez, se recomienda conocer dónde se encuentran las llaves de corte de los servicios y retirar objetos inestables, vidrios u otros elementos que puedan provocar lesiones o bloquear las vías de circulación.

Con esta información, la familia puede establecer las rutas de evacuación y asegurarse de que todos conozcan el recorrido.

Asignar responsabilidades dentro de la familia

El plan debe contemplar tareas específicas para cada integrante del hogar.

Entre ellas puede establecerse quién será responsable de preparar y controlar la mochila de emergencia, quién verificará determinados sectores de la vivienda y quién tendrá a su cargo encontrarse con otros integrantes de la familia.

La organización debe contemplar además la posibilidad de que alguna persona no se encuentre en la casa cuando ocurra el terremoto.

Definir puntos de encuentro

Otro elemento fundamental es acordar previamente dónde se reunirá la familia.

El plan puede contemplar diferentes escenarios, por ejemplo, cuando los niños se encuentran en la escuela y los adultos están trabajando. En esos casos, es conveniente establecer un punto de encuentro conocido por todos.

También se recomienda definir una ruta principal y otra alternativa, ya que determinadas calles podrían encontrarse bloqueadas o resultar inaccesibles después de un sismo.

Preparar una mochila de emergencia

La mochila de emergencia es otro de los elementos que debe formar parte de la planificación familiar.

Cada hogar puede determinar qué elementos resultan imprescindibles de acuerdo con sus necesidades. Además, se recomienda designar a una persona para controlar periódicamente el contenido y verificar que los elementos almacenados se encuentren en condiciones.

Practicar el plan antes de una emergencia

Contar con un plan escrito no es suficiente si quienes viven en la casa no conocen su contenido. Por eso, es importante conversar en familia sobre las medidas de seguridad, reconocer los lugares de resguardo y practicar las rutas de evacuación.

Los ejercicios previos permiten que cada integrante sepa cómo actuar y cuál es su responsabilidad, favoreciendo una respuesta más organizada ante una emergencia.

En una provincia con actividad sísmica como San Juan, la prevención comienza antes de que ocurra un movimiento. Identificar riesgos, organizarse, establecer responsabilidades y contar con los recursos necesarios son medidas que pueden contribuir a proteger a toda la familia.

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