Oscar “Titi” Aguirre cumple 48 años: el hombre que persigue el sueño de transformar su departamento
Con una historia marcada por el esfuerzo familiar, la militancia social y el aprendizaje tras los golpes de la economía, el referente político celebra un nuevo año de vida. Asegura que su preparación hoy es total y mantiene intacta la fe para el 2027: “Gobernar los destinos de mi departamento es mi sueño”.
Este 8 de junio, Oscar “Titi” Aguirre apaga 48 velitas. Lo hace en un momento de madurez personal, profesional y política, consolidado como una de las figuras persistentes del departamento y con la mirada fija en el futuro. Detrás del dirigente político que hoy camina las calles con el respaldo del frente que lidera el gobernador Marcelo Orrego, hay una historia de resiliencia, de esas que marcan a fuego el carácter de un líder.
Forjado en la cultura del trabajo y la adversidad
La vida de “Titi” Aguirre no anduvo siempre entre despachos públicos. Sus inicios políticos se remontan a 2006, combinando la militancia estudiantil en Ciencias Políticas con la dirigencia deportiva, primero como secretario y luego como delegado de un club local. Sin embargo, la realidad familiar lo obligó a salir a pelearla desde muy joven.
Tras la crisis del 2001, la ceguera repentina de su hermano por una presión ocular y el desempleo de su madre lo empujaron a la calle. Con un bolso al hombro, primero a pie, luego en bicicleta y más tarde en moto, Aguirre descubrió su fuerte faceta comercial. De la venta ambulante pasó a trabajar en una finca, y con el fruto de ese esfuerzo logró levantar una empresa distribuidora propia que llegó a ser muy próspera.
“Por la pasión de la política me olvidé de hacer los números y me fundí”, reconoce con honestidad brutal al recordar cómo la entrega comunitaria lo absorbió por completo. Pero fiel a su estilo, se levantó: diversificó sus negocios, aprendió de los golpes económicos y hoy, además de rearmarse en lo comercial, sumó herramientas clave a su vida como el coaching ontológico y el entrenamiento físico diario.
El camino electoral y la dignidad de los segundos puestos
La trayectoria electoral de Aguirre es una carrera de fondo. Intentó ser candidato a intendente por primera vez en 2011 dentro del bloquismo, en una época de fuerte hegemonía kirchnerista locales y provinciales. En 2015 volvió a la carga traccionando desde lo social con actividades comunitarias —bingos, chocolates y festejos infantiles—, sosteniendo su estructura a pulmón.
Para 2019, la estrategia cambió hacia una alianza con sectores del PRO y el radicalismo, un armado que se consolidó en las elecciones de 2023. Aunque los resultados de las urnas lo ubicaron en varias oportunidades en el segundo lugar, Aguirre lo lleva como una medalla de dignidad:
“Sabemos que salimos segundos, el primero de los perdedores dicen algunos. Pero lo llevamos con orgullo. Salimos segundos muchas veces sin nada, sin la estructura o la plata con la que otros nos avasallaban. Hoy estamos más cerca que nunca y confío en que se puede dar. Esto es como una ola y no nos podemos bajar.”
El sostén familiar y el horizonte en 2027
Detrás de cada proyecto hay un equipo, y en el caso de “Titi”, su mayor aliada comparte su misma pasión. Desde hace 18 años camina a la par de Silvina Tejada, a quien conoció trabajando en 2008 y con quien se casó en 2019. Hoy, Tejada se desempeña como concejal por Cambia San Juan, siendo un pilar fundamental tanto en lo afectivo como en el armado político territorial.
De cara al 2027, Oscar “Titi” Aguirre no oculta su gran objetivo. Tras haber dejado “mil cosas de lado” en pos de su vocación, se siente listo. “Manejar los destinos del departamento es para lo que me preparé”, afirma con la certeza de quien conoce el territorio desde abajo. Hoy festeja sus 48 años rodeado de su familia, sus vecinos y con la convicción intacta de que el próximo capítulo de su historia está por escribirse.

