Nene desnutrido en Santa Lucía: investigan el complejo contexto familiar y las alertas previas sin respuesta
El menor de 10 años, que padece autismo y severas dificultades motrices, continúa internado en el Hospital Rawson. El caso se encuentra en el Primer Juzgado de Familia tras confirmarse que la Dirección de Niñez recibía informes sobre la situación de vulnerabilidad desde septiembre de 2025.
Un entramado de extrema vulnerabilidad y aparentes fallas en los controles estatales rodea el caso del niño de 10 años hallado el pasado fin de semana en un delicado estado de salud en el asentamiento Pedro Echagüe, en Santa Lucía. Mientras el menor permanece internado en el Hospital Rawson recuperándose de un cuadro grave de desnutrición, la Justicia de Familia comenzó a analizar formalmente la causa.
Fuentes judiciales confirmaron que el hospital de cabecera provincial ya había remitido al menos tres alertas a la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia. Las dos primeras comunicaciones se formalizaron en septiembre y octubre de 2025, mientras que este miércoles se envió un nuevo informe actualizando el deterioro en la salud del chico. Pese a que la familia contaba con un monitoreo oficial desde el año pasado, la situación continuó agravándose.
UN ENTORNO COMPLEJO Y CAMBIOS DE DOMICILIO
El análisis integral dispuesto por las autoridades judiciales abarca no solo el cuadro del niño —quien presenta un retraso madurativo severo, trastorno del espectro autista (TEA) y dificultades de movilidad—, sino también las condiciones de su entorno directo. Su madre padece una discapacidad vinculada a un retraso madurativo, factor que complejiza el cuidado cotidiano.
A su vez, voceros del caso señalaron que, tras las primeras notificaciones oficiales iniciadas en 2025, la progenitora habría realizado frecuentes cambios de domicilio con el propósito de entorpecer el rastreo y evitar las inspecciones de los equipos técnicos.
EL HALLAZGO EN EL ASENTAMIENTO PEDRO ECHAGÜE
El procedimiento que sacó a la luz la situación se desencadenó el pasado domingo por la tarde, cuando efectivos de la Unidad Operativa Alto de Sierra Este acudieron a una vivienda del asentamiento santaluceño tras recibir una alerta vecinal.
En el lugar, los uniformados encontraron al niño al cuidado de familiares, con signos evidentes de desnutrición, imposibilidad para comunicarse oralmente y serias dificultades para desplazarse, careciendo incluso de una silla de ruedas para su movilidad. Ante el panorama, se solicitó de urgencia una ambulancia para su traslado al área de Pediatría del Hospital Rawson, donde ingresó acompañado por una tía.
DEFINICIONES EN EL JUZGADO DE FAMILIA
Tras la presentación efectuada por la Asesora de Menores, las actuaciones quedaron radicadas en el Primer Juzgado de Familia. El tribunal ordenó una evaluación interdisciplinaria completa por parte del cuerpo técnico.
Por el momento, los magistrados evalúan los informes médicos e institucionales acumulados desde el año pasado para determinar el tipo de medida de protección que se aplicará sobre el menor y definir si mantendrá la custodia su núcleo familiar o si se dispondrá una alternativa institucional o de cuidado provisorio.
