INTERNACIONALES

Las farmacéuticas del Covid se reinventan: de los millonarios beneficios de la pandemia a la apuesta por vacunas contra el cáncer y fármacos antiobesidad

Años después de la emergencia sanitaria, gigantes farmacéuticos como Pfizer, Moderna y AstraZeneca reorientan sus estrategias ante la abrupta caída en las ventas de vacunas. La búsqueda de soberanía productiva, el auge de la oncología y la incursión en tratamientos para la obesidad marcan el nuevo rumbo del sector a escala global.

EL NUEVO PARADIGMA DEL SECTOR FARMACÉUTICO

En una época cada vez más lejana, los rostros más buscados del planeta no eran los magnates de la inteligencia artificial, sino los directores ejecutivos de las farmacéuticas que desarrollaron los antídotos contra el covid-19. Cuatro de las principales compañías del rubro —Pfizer, BioNTech, Moderna y Sinovac— llegaron a acumular ganancias cercanas a los 90.000 millones de dólares entre 2021 y 2022, impulsadas por acuerdos de compra anticipada y precios inflados pese a recibir multimillonarias financiaciones públicas.

Años después de aquellos momentos críticos, el escenario global ha dado un vuelco radical. Según expertos en políticas farmacéuticas, el mayor cambio radica en la percepción social y geopolítica de los medicamentos: el fármaco ha dejado de verse exclusivamente como un producto comercial para convertirse en un bien estratégico vinculado directamente a la seguridad, la soberanía nacional y la autonomía regional.

Los países de distintas latitudes tomaron nota de las asimetrías y los abusos en el acceso a las vacunas, lo que hoy impulsa un profundo cambio en las cadenas de suministro y en las prioridades de inversión de los laboratorios.

MODERNA: APUESTA AL ARNM CONTRA EL CÁNCER Y PAUSA EN ÁFRICA

La tecnología de ARN mensajero (ARNm) demostró un potencial milmillonario, pero su aplicación postpandemia ha tomado rumbos muy diferentes a los proyectados inicialmente.

Un claro ejemplo es el de Moderna, que en 2022 había anunciado con bombos y platillos la construcción de una planta de 500 millones de dólares en Kenia para fabricar vacunas en el continente africano. Sin embargo, ante la drástica caída en la demanda de inmunizantes contra el covid-19, la compañía decidió pausar el proyecto de producción local en África.

En paralelo, la farmacéutica canalizó sus esfuerzos hacia mercados altamente lucrativos. Recientemente, comunicó los exitosos resultados preliminares en ensayos de fase III de su vacuna personalizada contra el melanoma, desarrollada en conjunto con Merck. Este avance disparó el optimismo de los inversores y reconfiguró el plan de negocio de la compañía hacia la revolucionaria oncología personalizada.

ASTRAZENECA: RÁCORD HISTÓRICO Y PRESIÓN POLÍTICA

AstraZeneca transitó la pandemia bajo un modelo diferente, comercializando su vacuna sin ánimo de lucro y enfrentando severas críticas que terminaron con la retirada voluntaria de su autorización de comercialización por parte de la EMA en 2024.

No obstante, lejos de sufrir pérdidas, la farmacéutica consolidó un crecimiento financiero histórico apoyada en su diversificada cartera de medicamentos para enfermedades raras y oncológicas de alta gama (como el tratamiento contra el cáncer de mama Enhertu).

La compañía ha hecho gala de su poder corporativo en negociaciones internacionales, logrando que gobiernos como el de Reino Unido modifiquen umbrales de costoefectividad y aumenten el gasto fiscal en medicamentos innovadores a cambio de mantener y expandir inversiones locales de gran envergadura.

PFIZER: EL GIGANTE CAÍDO Y EL SALTO AL NEGOCIO DE LA OBESIDAD

Protagonista de ventas récord durante la crisis sanitaria —superando los 35.000 millones de dólares en beneficios netos en el bienio 2021-2022—, Pfizer atraviesa hoy un período de fuerte cuestionamiento por parte de los inversores debido al desplome en la comercialización de sus vacunas covid y la escasez de nuevos lanzamientos exitosos propios en investigación y desarrollo.

Para contrarrestar esta caída, el gigante farmacéutico intentó posicionarse en el codiciado y millonario mercado de los fármacos antiobesidad, concretando a finales de 2025 la adquisición de la startup Metsera por 10.000 millones de dólares.

Mientras tanto, los gobiernos europeos han endurecido sus normativas para evitar la dependencia extrema de proveedores externos, exigiendo que las compras públicas valoren no solo el precio más bajo, sino la diversificación, la seguridad de suministro y la producción local.

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