POLICIALES

Impactante testimonio del penitenciario que intentó salvar a Gema: “Había mucha sangre… intentaba decirme algo”

Creyó que era un accidente de tránsito. Pero cuando se acercó descubrió una escena de horror.

Rubén Ponce, agente del Servicio Penitenciario Provincial, fue una de las primeras personas en llegar hasta donde estaba Gema Álvarez, la mujer asesinada este jueves en la Costanera, en Chimbas. Su relato revela los dramáticos minutos posteriores al ataque y cómo intentó salvarle la vida mientras el presunto femicida aún estaba en el lugar.

Según contó, al principio observó una motocicleta y un automóvil detenidos y pensó que se trataba de un choque. Sin embargo, al regresar para verificar lo ocurrido, vio a una mujer tirada en el suelo que levantaba una mano pidiendo ayuda.

Visualizo que la mujer me levanta una mano. Saco una linterna y cuando alumbro la veo tirada en el piso. Ahí visualizo a un hombre, que levanta el brazo y me efectúa un disparo“, relató.

Ante esa situación, el agente se arrojó al suelo para protegerse y advirtió a otro motociclista que acababa de llegar.

“¡Tírate al piso, nos están disparando!”, le gritó.

Ambos permanecieron resguardados mientras Ponce daba aviso al 911 e informaba que era agente penitenciario, solicitando con urgencia la presencia de la Policía y una ambulancia.

Cuando el agresor escapó, el efectivo se arrastró hasta donde estaba Gema para intentar contener la hemorragia.

Había mucha sangre. Logré identificar una herida en el cuello. No podía determinar si era de arma blanca o de arma de fuego porque el pelo le cubría la zona“, explicó.

Con los pocos elementos que tenía, intentó mantenerla con vida.

Lo único que atiné fue a hacerle un tapón para contener la hemorragia. El civil que estaba conmigo me ayudaba mientras hablaba con el 911“.

Pese a los esfuerzos, la joven murió antes de que llegara la asistencia médica.

Uno de los momentos más conmovedores del relato fue cuando recordó que intentó hablar con la víctima.

Le pregunté el nombre. Lo único que alcanzó a decir fue ‘no, no’. Cuando vi que quería hablar traté de que no lo hiciera por la herida que tenía en el cuello“, expresó con profunda emoción.

Ponce también confesó que durante todo el procedimiento temió que el atacante regresara.

Yo estaba desarmado y no sabía si iba a volver. No sabía qué arma tenía ni si había más personas involucradas“, señaló.

Finalmente, resumió lo vivido con una frase que refleja el impacto de la tragedia:

No se me cruzó otra cosa por la cabeza que mi hijo, mi mamá y mi familia. Actué por instinto. Podría haber sido un familiar mío. Para eso me formé, para ayudar, sin importar quién“.

Mientras tanto, la Policía de San Juan continúa con la intensa búsqueda del principal sospechoso del femicidio, expareja de Gema Álvarez, en una causa que sigue conmocionando a toda la provincia.

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