POLICIALES

Giro en el caso Costa Canal: de acusados de una feroz balacera a denunciar una “cacería” en su contra

Ariel y Martín Chave enfrentan graves cargos por el tiroteo que dejó a una mujer hospitalizada. Sin embargo, ante la Justicia aseguraron ser el blanco de un violento destierro orquestado por una banda rival. Pese a sus coartadas y a los pedidos de nuevas pericias, terminaron en el Penal de Chimbas con prisión preventiva.

El Barrio Costa Canal, en Capital, sigue siendo el epicentro de un conflicto que mezcla pólvora, disputas territoriales y versiones cruzadas. Mientras el Ministerio Público Fiscal señala a los hermanos Ariel Alejandro y Martín Gabriel Chave como los autores materiales de un brutal ataque armado desde un auto blanco, los imputados decidieron romper el silencio y presentar una historia diametralmente opuesta: afirman ser las verdaderas víctimas de una persecución.

En sus recientes declaraciones ante la Justicia, los hermanos no solo negaron haber jalado el gatillo, sino que apuntaron directamente contra la familia González —a quienes identifican como los líderes de la “barra de San Martín”— acusándolos de usurpar y prender fuego a sus propiedades.

El origen: una emboscada de fin de semana

Según la defensa de los Chave, la escalada de violencia no comenzó con la balacera del domingo, sino un día antes. Relataron que el sábado 20, tras salir de su casa con destino al Barrio Comandante Cabot, fueron acorralados por Mauro, Franco y Marcelo González.

Ariel detalló que la agresión incluyó golpes, patadas y amenazas a punta de pistola para que abandonaran el barrio, bajo la advertencia de incendiar la casa de su madre. Martín, por su parte, aseguró que al intentar defender a su hermano también fue brutalmente golpeado, situación que obligó a la familia a dispersarse y buscar refugio para evitar lo que consideraban una tragedia inminente.

¿Dónde estaban los acusados durante los disparos?

El pilar de la defensa se sostiene en las coartadas presentadas para la tarde del domingo, momento en que ocurrió el tiroteo contra la vivienda de la mujer que terminó herida:

  • La coartada de Ariel: El imputado asegura que, en el horario del ataque (entre las 17:00 y las 23:00), él se encontraba físicamente dentro de la Central de Policía radicando la denuncia por la golpiza del sábado. Afirma que incluso se enteró de los disturbios en su barrio escuchando la radio de los efectivos de guardia.

  • La coartada de Martín: Señaló que estaba refugiado en la casa de su pareja, Mariana Zabaleta, en el B° Costa Canal III. Argumenta que pasó toda la tarde allí junto a su familia política y que, a través de videos enviados a un celular, vio en tiempo real cómo la facción rival cumplía sus amenazas quemando la casa de su hermana y usurpando la de su madre.

La batalla por las pruebas y la resolución judicial

Para desarmar la acusación, los hermanos exigieron a la Justicia que se incorporen evidencias clave. Solicitaron la revisión de las cámaras del CISEM ubicadas cerca de la Central de Policía para confirmar el horario de Ariel, y el análisis de las cámaras de seguridad privadas de la víctima para identificar a los verdaderos tiradores a bordo del vehículo blanco. Además, criticaron duramente que no se les haya practicado un Dermotest (prueba de residuos de pólvora en las manos), el cual, aseguran, habría demostrado instantáneamente su inocencia.

Por su parte, la Fiscalía se mantiene firme y asegura contar con material en video que sitúa a los hermanos protagonizando la agresión armada.

Pese a los esfuerzos de la defensa por demostrar que los Chave son víctimas de un intento de “limpieza barrial”, el juez de Garantías Maximiliano Eugenio Barbera (quien subroga a la jueza Gloria Verónica Chicón) desestimó sus pedidos de libertad. Al concluir la audiencia, resolvió imputarlos formalmente y dictarles prisión preventiva por un plazo de 3 meses, por lo que ambos ya fueron trasladados al Servicio Penitenciario Provincial.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *