INTERNACIONALES

“Fue un susto muy grande”: una colombiana radicada en San Juan relató la angustia que vivió por el terremoto

Vanessa Arias Torres es oriunda de Pereira, una de las ciudades afectadas por el fuerte sismo de magnitud 7,4 que sacudió Colombia este lunes. Durante varias horas no pudo comunicarse con sus familiares, hasta que finalmente logró confirmar que todos estaban a salvo. Según contó, hubo importantes daños en viviendas.

El terremoto que golpeó a Colombia generó una fuerte conmoción y dejó consecuencias en varias regiones del país. De acuerdo con el último informe oficial, el desastre provocó 111 muertes, 87 personas heridas y 1.575 viviendas afectadas.

También se registraron daños en centros de salud, escuelas, rutas, aeropuertos y otras instalaciones de infraestructura.

Desde San Juan, Vanessa Arias Torres siguió con preocupación las noticias. La mujer nació en Pereira y hace 14 años vive en la provincia junto a su esposo, Raúl Restrepo. Aunque construyeron su vida en Argentina, ambos mantienen un estrecho vínculo con Colombia, donde todavía reside buena parte de su familia.

Horas de angustia sin noticias de sus familiares

Vanessa contó que en un primer momento pudo conocer lo que estaba sucediendo gracias a las publicaciones que sus familiares compartían en redes sociales. Sin embargo, poco después las comunicaciones comenzaron a fallar y quedó sin posibilidades de contactarlos.

“Soy de Pereira. Mi familia se encuentra bien, pero hay muchos daños”, explicó al referirse a la situación en su ciudad natal.

La mujer relató que uno de sus familiares llegó a publicar videos después del terremoto, lo que le permitió tener una primera referencia sobre la situación. Luego, las redes dejaron de funcionar con normalidad.

“Por un familiar que publicó y ya después se cayeron las redes, no tuvimos comunicación”, contó.

La incertidumbre se extendió durante varias horas. Finalmente, cuando algunos servicios comenzaron a restablecerse, sus familiares pudieron comunicarse nuevamente y contarle lo ocurrido.

“Después como que pudieron establecer señal y ahí ya nos comunicaron todo lo que había pasado”, señaló.

La principal preocupación de Vanessa era conocer el estado de sus seres queridos. Con el paso de las horas pudo confirmar que su familia no había sufrido consecuencias personales, aunque sí recibió información sobre los daños materiales registrados en diferentes sectores.

“Hubo muchos daños en viviendas, pero en cuestión de la familia, mi familia está bien”, aseguró.

Pereira fue una de las zonas más afectadas

Pereira, capital del departamento de Risaralda, fue una de las localidades donde el terremoto se sintió con fuerza. Tras el movimiento, las autoridades comenzaron a inspeccionar edificios y viviendas para determinar el alcance de los daños.

La situación fue dispar entre los habitantes. Mientras algunas familias no tuvieron mayores inconvenientes, otras sufrieron importantes daños en sus casas.

“Hay otros que no, hay otros que sí sufrieron muchos daños y todo esto”, explicó Vanessa.

Más allá de los daños materiales, la experiencia también dejó un fuerte impacto emocional. Para la mujer radicada en San Juan, el terremoto generó un enorme temor entre los habitantes de la región.

“Por suerte sí, un susto muy grande. Hace muchos años no pasaba algo así”, expresó.

Su experiencia refleja la angustia que atravesaron numerosos colombianos que viven en el exterior y que, durante las primeras horas posteriores al sismo, quedaron sin comunicación con sus familiares.

 

El terremoto dejó más de un centenar de víctimas

Mientras las familias intentaban recuperar el contacto con sus seres queridos, los equipos de emergencia y las autoridades colombianas continuaban relevando los daños.

El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, informó que el número de fallecidos ascendió a 111, mientras que otras 87 personas resultaron heridas. Además, se contabilizaron 1.575 viviendas afectadas.

El relevamiento oficial también detectó daños en 18 centros de salud, 52 establecimientos educativos, 17 centros comunitarios y 18 vías. También hubo inconvenientes en siete aeropuertos, de los cuales seis quedaron temporalmente sin operaciones comerciales y otro registró daños en su pista.

Frente a la magnitud de la emergencia, el Gobierno colombiano declaró el “desastre nacional”, con el objetivo de acelerar la asistencia y facilitar el traslado de recursos hacia las zonas afectadas.

El Gobierno también informó sobre cortes de electricidad en distintos departamentos del suroccidente del país, entre ellos Caldas, Caquetá, Cauca, Chocó, Huila, Nariño, Putumayo, Quindío, Risaralda, Tolima y Valle.

Según el Servicio Geológico Colombiano, se trató del sismo más fuerte registrado en el país durante la última década. El epicentro se ubicó en el departamento del Chocó, en la región del Pacífico, aunque el movimiento fue percibido en distintos puntos de Colombia y también en Ecuador y Panamá.

La actividad del volcán Puracé sumó preocupación

En medio de la emergencia sísmica, también se registró actividad en el volcán Puracé, ubicado en el departamento del Cauca y actualmente bajo alerta naranja ante el riesgo de una eventual erupción.

Este lunes, el volcán presentó una emisión de cenizas y gases. El Servicio Geológico Colombiano informó además que continúa observándose un incremento de la actividad sísmica y de la temperatura de las emisiones.

La presencia de cenizas obligó a suspender temporalmente las operaciones en el aeropuerto Guillermo León Valencia, de Popayán.

Sin embargo, el organismo científico aclaró que la actividad del Puracé no está directamente relacionada con el terremoto y que ambos fenómenos corresponden a procesos naturales independientes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *