El viaje del mercurio de Veladero: la sustancia peligrosa que sale de la cordillera sanjuanina y termina sepultada en una mina de Alemania Bajada:
El metal líquido aparece de forma natural durante la extracción de oro a más de 4.000 metros de altura. Se traslada en camiones custodiados hasta Bahía Blanca, cruza el Atlántico hacia Suiza para ser estabilizado como “cinabrio” y finaliza confinado en el subsuelo alemán.
UN OPERATIVO INTERNACIONAL DE SEGURIDAD
A más de 4.000 metros de altura en la cordillera iglesiana, la mina Veladero —operada conjuntamente por Barrick y Shandong Gold— produce de manera colateral un residuo químico altamente peligroso: el mercurio. Este metal líquido se encuentra presente de forma natural en la composición geológica del yacimiento y, a diferencia de otros elementos, no se utiliza en el proceso productivo ni se deposita en suelo argentino.
Su extrema toxicidad exige una compleja logística internacional de almacenamiento, traslado y disposición final en el continente europeo, cumpliendo con las pautas del Convenio de Basilea y el Convenio de Minamata sobre el Mercurio.

DEL PUERTO DE BAHÍA BLANCA A SUIZA
El protocolo se activa en la propia mina, donde el mercurio se almacena en recipientes herméticos y sismoresistentes de dos toneladas de capacidad. Para su descenso y traslado terrestre, se organiza un convoy escoltado con brigadistas de emergencia y monitoreo satelital operado por la firma logística Cruz del Sur y contratado por la compañía suiza BATREC.
-
Trayecto terrestre: Los camiones transitan durante el día a velocidad controlada desde San Juan hasta el puerto de Bahía Blanca, en un recorrido que demanda entre 3 y 4 días.
-
Travesía marítima: Los contenedores se embarcan hacia Europa en un viaje por el Océano Atlántico de aproximadamente 60 días.
DE METAL LÍQUIDO A “CINABRIO” Y SU ENTIERRO EN ALEMANIA
Una vez que el cargamento ingresa a los laboratorios de la firma BATREC en Suiza, la sustancia es sometida durante 30 días a un tratamiento químico húmedo patentado. Mediante esta reacción, el mercurio líquido se transforma en cinabrio, un compuesto sólido de baja solubilidad y significativamente más estable.
Finalmente, el cinabrio es envasado en bidones de acero y trasladado hacia su destino definitivo en Alemania, donde es depositado y enterrado en una mina subterránea acondicionada con criterios estrictos de seguridad y trazabilidad ambiental.
De acuerdo con los registros de embarque de Veladero, se concretaron traslados masivos de 100 toneladas en los años 2019, 2021 y durante el bienio 2022-2023.

