POLICIALES

El prestamista herido a hachazos cumplía prisión domiciliaria por amenazar a otro cliente con un arma

Ricardo Javier Martínez (38) se encuentra cumpliendo una condena de un año en su domicilio. El choque con Franco Rodríguez (36) se produjo tras la negativa de entregarle más dinero. El caso sumó tensión por una batalla campal entre familiares en el Hospital Rawson.

Nuevos detalles salieron a la luz tras el violento enfrentamiento a hachazos y puñaladas entre dos hombres en el departamento Chimbas. Se conoció que uno de los implicados, Ricardo Javier Martínez (38), quien reconoció dedicarse a la entrega de préstamos de dinero, se encuentra cumpliendo una condena bajo el régimen de prisión domiciliaria.

Según fuentes judiciales, Martínez cumple una pena de un año de prisión dictada por la UFI Genérica. La condena se originó tras amenazar con un arma de fuego a otro cliente que le había manifestado la imposibilidad de saldar una deuda. De acuerdo con los investigadores, era habitual que el prestamista amedrentara a sus deudores con armas cuando registraban demoras en los pagos, aunque nunca fue denunciado formalmente por la figura de usura.

EL MÓVIL DEL ATAQUE Y LA PELEA

El episodio ocurrió en las primeras horas del domingo, cuando Franco Ezequiel Rodríguez (36) concurrió al domicilio de Martínez para solicitar una ampliación del préstamo previamente otorgado. Ante la negativa de Martínez, quien argumentó no disponer de la suma requerida en ese momento, se inició un fuerte altercado verbal.

La discusión derivó rápidamente en un enfrentamiento físico en el que ambos utilizaron un hacha y un cuchillo, causándose mutuamente múltiples heridas punzocortantes.

BATALLA CAMPAL EN EL HOSPITAL Y SITUACIÓN JUDICIAL

Tras la agresión, familiares de ambos involucrados los trasladaron de urgencia al Hospital Rawson. En las dependencias del nosocomio se produjo un nuevo y tenso episodio cuando los allegados de una y otra parte se trenzaron en una batalla campal en la guardia, hecho que se encuentra bajo investigación policial y que se prevé incorporar al expediente de la UFI Genérica.

Actualmente, tanto Martínez como Rodríguez recibieron el alta médica. Con el fin de prevenir nuevos hechos de violencia o cruces entre las partes, las autoridades derivaron las denuncias cruzadas a distintas dependencias policiales, mientras avanza la causa judicial para determinar las responsabilidades penales de cada uno.

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