El precio de instalar un aire acondicionado subió un 30% en San Juan: cuánto cuesta y qué advertencias hacer valer
Con la llegada de los primeros días de calor, se reactivan las consultas por mantenimiento y colocación de equipos en la provincia. Especialistas detallan los valores de materiales y mano de obra, al tiempo que advierten sobre la importancia de contratar técnicos matriculados.
COSTOS DE INSTALACIÓN Y VARIACIONES EN SAN JUAN
Con el incremento de las temperaturas, la demanda de servicios de instalación, reparación y mantenimiento de aires acondicionados comenzó a moverse de manera progresiva en territorio sanjuanino. Los profesionales del rubro ya registran pedidos de presupuestos y consultas preventivas por parte de usuarios que buscan anticiparse a los meses estivales. Según especialistas del sector, el nivel de trabajo definitivo dependerá de la continuidad de las jornadas de alta temperatura, observándose por el momento una actitud cautelosa de los consumidores, quienes comparan múltiples cotizaciones antes de concretar la contratación.
Uno de los aspectos más determinantes de esta temporada radica en el ajuste de los costos operativos y de materiales, los cuales experimentaron un incremento interanual promedio del 30%. Tomando como parámetro un equipo split estándar de 3.000 frigorías —uno de los más utilizados en residencias familiares—, la colocación completa que la temporada anterior rondaba los $280.000 se ubica actualmente en torno a los $360.000, integrando tanto mano de obra como insumos. De acuerdo con las especificaciones técnicas del rubro, el valor de la mano de obra sin materiales parte de los $230.000 para 3.000 frigorías, asciende a $280.000 para 4.500 frigorías y alcanza los $355.000 en unidades de 6.000 frigorías, debiendo adicionarse entre $80.000 y $110.000 en concepto de cañerías, aislación y cableado.
INSTALACIÓN BÁSICA, REPARACIONES Y MANTENIMIENTO PREVENTIVO
Una instalación básica estandarizada contempla la fijación de las unidades y un tramo de hasta tres metros de cañería de cobre, junto al cableado de interconexión bajo normas IRAM y el encintado de protección. Sin embargo, no incluye habitualmente las ménsulas ni la provisión del circuito eléctrico independiente. En este punto, los instaladores remarcan la urgencia de contar con una línea eléctrica adecuada que disponga de llave termomagnética dimensionada, disyuntor diferencial y puesta a tierra efectiva, dado que omitir estas protecciones expone los componentes electrónicos a severas averías y pone en riesgo las instalaciones del hogar.
En lo referente al mantenimiento y servicio técnico, las reparaciones complejas —como la detección de fugas, arreglo, proceso de vacío y recarga completa de gas refrigerante— cotizan actualmente en torno a los $240.000. Por su parte, un servicio integral de mantenimiento preventivo que contemple la limpieza profunda de filtros, sanitización de serpentines y corrección de aislaciones deterioradas ronda los $120.000. Si bien la revisión técnica profesional se aconseja al menos una vez al año para equipos de uso intensivo, se recomienda que los propios usuarios realicen la limpieza manual de los filtros lavables cada 15 días durante los picos de uso.

IMPORTANCIA DE TÉCNICOS MATRICULADOS Y GARANTÍAS
Frente a la constante evolución tecnológica de las unidades de climatización, que incorporan sistemas Inverter y refrigerantes de alta eficiencia como el R32, la idoneidad del personal resulta un factor crítico. Los referentes del sector aconsejan exigir la credencial física vigente a los técnicos matriculados y verificar su registro oficial ante entidades como la CACAAV para garantizar procedimientos acordes a las exigencias de los fabricantes.
Al término de cada intervención, se sugiere solicitar formalmente el Informe de Instalación junto con una garantía escrita que no sea inferior a seis meses. Esta documentación certifica la realización de las pruebas de hermeticidad y controles de tensión pertinentes, resguardando la inversión del cliente ante cualquier eventualidad o falla de funcionamiento durante los meses de mayor exigencia térmica.
