El nuevo Sector 5 del Penal de Chimbas está listo, pero aún no puede recibir internos: qué falta
El Penal de Chimbas está cada vez más cerca de sumar 236 nuevas celdas para aliviar el histórico problema de sobrepoblación que atraviesa el sistema penitenciario sanjuanino. Aunque el moderno Sector 5 ya fue inaugurado y la obra civil está finalizada, todavía restan trabajos de infraestructura y equipamiento antes de que pueda comenzar a funcionar.
El director del Servicio Penitenciario de San Juan, Carlos Suárez, explicó que aún deben completarse el mobiliario de las celdas, un tramo del sistema de cloacas y otros servicios esenciales. Además, el edificio necesita contar con una requisa propia para operar de manera independiente, sin depender del Sector 1.
Esa obra registra un avance de entre el 30% y el 40% y, según las previsiones oficiales, estaría terminada antes de fin de año.
Un edificio con tecnología de última generación
El Sector 5 cuenta con cuatro pabellones y 236 celdas individuales. Fue diseñado con un moderno sistema de seguridad que incluye cámaras con inteligencia artificial para el reconocimiento facial y espacios pensados para mejorar la clasificación y el tratamiento de los internos.
Sin embargo, Suárez estimó que el traslado de los primeros presos recién podría concretarse durante 2027, ya que también depende de la disponibilidad de partidas presupuestarias para completar el equipamiento.
Más obras para enfrentar la sobrepoblación
La ampliación del penal no se limita al Sector 5. El Servicio Penitenciario también proyecta incorporar un sistema modular con capacidad para 96 internos que cumplan condenas de hasta seis meses.
En paralelo, se encuentra en revisión administrativa la licitación del futuro Sector 6, que tendrá características similares al nuevo edificio y buscará ampliar aún más la capacidad del complejo.
Un penal con el doble de internos de su capacidad
La necesidad de estas obras responde a una realidad crítica. Actualmente, el Penal de Chimbas alberga unos 1.848 internos, pese a que fue diseñado para alrededor de 900 plazas.
La sobrepoblación dificulta las tareas de clasificación, tratamiento y reinserción de las personas privadas de la libertad, por lo que la habilitación del Sector 5 es considerada clave para comenzar a descomprimir el sistema.
El reclamo por los presos federales
A este escenario se suma el reclamo que mantiene la provincia ante el Gobierno nacional por la deuda vinculada al alojamiento de internos federales.
Desde el Servicio Penitenciario señalaron que la regularización de esos fondos resulta fundamental para sostener el funcionamiento del sistema, ya que San Juan afronta con recursos propios los costos de personas que dependen de la Justicia Federal.

