El laberinto de la Casa Rosada: la contrarreloj por las PASO y el costo de “poner la cara” por Adorni
El clima en el corazón del Poder Ejecutivo combina la urgencia legislativa con la preocupación por el humor de las bases. Mientras la mesa política del Gobierno busca destrabar de cualquier forma la reforma electoral en el Senado, los armadores territoriales de La Libertad Avanza digieren el impacto silencioso pero dañino que el escándalo por el patrimonio de Manuel Adorni proyecta sobre la militancia de a pie.
Para el ala dura de Balcarce 50, modificar las reglas de juego electoral no es un capricho menor: lo consideran el pilar maestro sobre el que se sostiene el proyecto de reelección de Javier Milei en 2027.
El dilema financiero de las primarias
El oficialismo dejó atrás su meta original —obtener la media sanción antes del inicio del Mundial, fijada para el pasado 11 de junio— pero no piensa deponer las armas. El desvelo principal radica en el formato de las PASO.
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El peor escenario: Los estrategas libertarios temen quedar expuestos en una eventual primaria que actúe como una encuesta generalizada. Si Milei se ubica en su núcleo duro de entre 34 y 38 puntos, pero la oposición (particularmente el peronismo) aparece atomizada pero sumando un volumen mayor, el mercado podría reaccionar con un “estrés financiero” calcado al colapso posterior a las PASO que sufrió Mauricio Macri en 2019.
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El plan de contingencia: Ante la falta de votos para la eliminación directa, los operadores Eduardo “Lule” Menem y el ministro del Interior, Diego Santilli, comenzaron a moldear una alternativa intermedia: convertir las PASO en un sistema optativo. Así, los frentes sin competencia interna quedarían eximidos de participar, una moneda de cambio atractiva para seducir a gobernadores, radicales y bloques provinciales aliados.
Ruido en el territorio: la militancia se queda sin libreto
Lejos de los despachos oficiales, los referentes de base que caminan las calles y arman las mesas de difusión en el interior del país enfrentan un panorama incómodo. Los cuestionamientos vecinales sobre los ahorros en dólares no declarados del jefe de Gabinete comenzaron a erosionar el discurso anticasta en los barrios.
“Nadie lo quiere defender en la calle porque su versión no suena creíble; los pibes sienten que ponen la cara y quedan expuestos al ridículo”, desliza un armador provincial, reflejando un malestar que, aunque no escaló formalmente a las oficinas de Karina Milei, ya hace mella en la capilaridad del partido de cara a los próximos desafíos electorales.
Aire nuevo para el micrófono oficial
La confirmación de Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial funcionó como un bálsamo para descomprimir el frente comunicacional en un momento de fuerte desgaste.
Con el desembarco del economista de la Fundación Faro, el Gobierno busca trazar una línea de frontera: que el micrófono de la Casa Rosada vuelva a enfocarse puramente en la agenda económica y de gestión, encapsulando las derivaciones judiciales de la Jefatura de Gabinete antes de que terminen empantanando las negociaciones clave en el Congreso.
