El furor por la carne de cerdo brasileña en San Juan: a cuánto cotizan los cortes y qué pasa con los precios
Grandes cadenas de supermercados en la provincia incorporaron carré y bondiola provenientes del país vecino con valores que parten desde los $6.000 por kilo. El impacto de las importaciones, el cambio en los hábitos de consumo de los sanjuaninos y las diferencias con la producción nacional.
LLEGADA A LAS GÓNDOLAS Y BRECHA DE PRECIOS
La carne de cerdo procedente de Brasil comenzó a consolidar una marcada presencia en las góndolas de las grandes cadenas de supermercados que operan en la provincia de San Juan. El fenómeno responde a un acelerado incremento de las importaciones a nivel nacional, donde cortes específicos como el carré con o sin hueso y la bondiola se comercializan en la plaza local a valores que oscilan entre los $6.000 y los $8.000 por kilo. Mientras que en las carnicerías de barrio y comercios de proximidad prevalece el abastecimiento mediante la faena y distribución de hacienda local, las grandes superficies sumaron la oferta envasada del país vecino para captar a los consumidores que buscan alternativas más accesibles.

IMPACTO DE LAS IMPORTACIONES Y CAMBIO EN EL CONSUMO
La mayor competitividad del producto brasileño se explica por marcadas diferencias en los costos de producción y la cotización monetaria, registrando valores en origen sensiblemente inferiores a los de las granjas argentinas. En el transcurso de los primeros ocho meses del año, las compras externas del sector porcino alcanzaron registros históricos con el ingreso de más de 43.000 toneladas al país, duplicando los volúmenes del año anterior. La brecha de precios con la carne de cerdo producida en el mercado nacional se sitúa en torno a los $2.000 y $3.000 por kilo en el eslabón de venta al público.
Este escenario coincide con una transformación profunda en las pautas de consumo de las familias sanjuaninas. En los últimos años, la demanda de carne vacuna sufrió un retroceso progresivo en la provincia, pasando de promediar 55 kilos anuales por habitante a cerca de 46 kilos en la actualidad. Por el contrario, el consumo de carne de cerdo escaló sostenidamente hasta posicionarse en torno a los 30 kilos por persona al año, impulsado de manera directa por la brecha frente a la carne vacuna, cuyos cortes tradicionales multiplican hasta por tres el valor de las opciones porcinas.
