DENUNCIAN QUE POLICÍAS GOLPEARON A UN JOVEN EN UNA COMISARÍA Y LE PROVOCARON TRES FRACTURAS
Ocurrió en la Comisaría 31ª de Las Chacritas, departamento 9 de Julio. La madre de la víctima radicó la denuncia en la UFI Delitos Especiales y pide revisar las cámaras de seguridad.
Una grave denuncia por presunto abuso y violencia policial sacude al departamento 9 de Julio, en la provincia de San Juan. Adriana Pereyra acusó a efectivos de la Comisaría 31ª, ubicada en Las Chacritas, de golpear salvajemente a su hijo de 29 años mientras permanecía demorado, dejándolo con tres fracturas en una de sus piernas.
Según el relato de la mujer en diálogo con Radio del Sur, el hecho ocurrió la noche del pasado 18 de julio. El joven regresaba en bicicleta tras visitar a su padre cuando fue interceptado por la policía cerca de un kiosco en la calle Buenos Aires. Al no contar con su documentación en ese momento, los uniformados lo trasladaron a la seccional para una averiguación de antecedentes.
golpiza y falta de atención médica
Pereyra sostuvo que la agresión comenzó al ingresar a la dependencia policial:
“Le querían romper un conjunto de ropa que se había comprado esa tarde. Él les pidió que no lo hicieran y ahí comenzaron a pegarle. Lo redujeron entre seis policías y le quebraron la pierna”, afirmó la madre.
Además, denunció que su hijo pasó toda la noche encerrado y con severos dolores sin recibir asistencia médica. recién a las 10:40 del día siguiente fue derivado al médico legista tras solicitar hablar con un fiscal. Posteriormente, fue trasladado al Hospital Rawson, donde los estudios médicos confirmaron tres fracturas de peroné.
Investigación judicial y pedido de cámaras
El joven se encuentra inmovilizado y bajo evaluación médica para determinar si requerirá una intervención quirúrgica. Mientras tanto, la denuncia formal ya fue presentada ante la UFI Delitos Especiales, y se impulsarán acciones ante la Subsecretaría de Control de Gestión de la Seguridad Pública.
La familia exige que se preserven y analicen de inmediato las grabaciones de las cámaras de seguridad, tanto de la zona de la detención como del interior de la comisaría. “Quiero que se vean las cámaras. Ahí se va a saber la verdad de lo que pasó”, reclamó Pereyra, quien además remarcó el impacto económico familiar, ya que su hijo era el único sostén del hogar.
Hasta el momento, las autoridades de la Policía de San Juan no han emitido ningún comunicado oficial ni han brindado su versión sobre los hechos investigados.
