Patricia Coria, la empresaria condenada por regentear el prostíbulo vip “Eros For Men” en San Juan, dejó este martes el penal de Chimbas y continuará cumpliendo su condena bajo la modalidad de prisión domiciliaria.

La decisión fue tomada por el juez Federico Zapata, titular del Juzgado de Ejecución de Primera Nominación, luego de una audiencia realizada en Tribunales donde la defensa planteó el deterioro del estado de salud de la mujer.

Coria, de 63 años, había sido condenada en 2023 a cuatro años de prisión efectiva por promoción y facilitación de la prostitución y explotación económica de la prostitución, en el marco del resonante caso del local de estética y masajes “Eros For Men”, ubicado en pleno centro sanjuanino.

La empresaria pasó 2 años, 7 meses y 28 días detenida en el Servicio Penitenciario Provincial antes de acceder al beneficio de la prisión domiciliaria.

El pedido fue impulsado por su abogado defensor, Franco Montes, quien argumentó que la salud mental de Coria se deterioró considerablemente durante el encierro y que además comenzó a presentar síntomas vinculados al avance del Parkinson.

Según trascendió, tanto un médico del Servicio Penitenciario Provincial como una junta médica del Poder Judicial certificaron el cuadro clínico, motivo por el cual Fiscalía no se opuso a la solicitud.

Además, la resolución se dio en un contexto en el que Coria ya había cumplido dos tercios de la pena, situación que la dejaba en condiciones legales de acceder a beneficios vinculados a la ejecución de la condena.

El caso “Eros For Men” estalló públicamente en mayo de 2022, cuando una joven de 19 años denunció ante CAVIG que era obligada a ofrecer servicios sexuales a clientes del local de estética y masajes ubicado sobre calle 25 de Mayo, en Capital.

A partir de esa denuncia, quedaron bajo investigación Patricia Coria y su hija, Natalia Pablo.

Durante la pesquisa surgieron testimonios de otras trabajadoras que describieron el funcionamiento interno del lugar y aseguraron que las dueñas se quedaban con parte del dinero obtenido mediante los llamados “servicios especiales”.

En el establecimiento trabajaban alrededor de 14 mujeres de entre 19 y 30 años que cumplían tareas de masajistas y esteticistas, aunque los investigadores sospechaban que varias también realizaban prácticas sexuales pagas con clientes.

Uno de los aspectos que más conmoción generó fue el hallazgo de registros de más de 100 clientes, con nombres, DNI y formas de pago. Aunque esa lista nunca se difundió oficialmente, durante la investigación circularon versiones sobre la presencia de empresarios, funcionarios y personas reconocidas del ámbito local.

Patricia Coria fue detenida inicialmente el 10 de mayo de 2022 y al día siguiente fue imputada por el fiscal Juan Manuel Gálvez ante el juez de garantías Andrés Abelín Cottonaro.

Pese a que Fiscalía solicitó prisión preventiva, tanto Coria como su hija quedaron en libertad bajo fianza mientras avanzaba la investigación.

Finalmente, el 3 de octubre de 2022, tras nueve jornadas de juicio oral, el tribunal integrado por los jueces Alberto Caballero, Gloria Verónica Chicón y María Gema Guerrero condenó a Patricia Coria a cuatro años de prisión efectiva.

En cambio, Natalia Pablo, su hija, fue absuelta.

A pesar del fallo, Coria permaneció en libertad durante varios meses debido a distintas apelaciones presentadas por su defensa. Recién el 28 de septiembre de 2023, luego de que el Tribunal de Impugnación confirmara la condena y rechazara nuevos planteos, se ordenó su detención inmediata.

Desde entonces permanecía alojada en el penal de Chimbas hasta este martes 26 de mayo de 2026, cuando finalmente recuperó la posibilidad de cumplir el resto de la pena en su domicilio.