Dejó todo para vivir sobre ruedas y en Albardón encontró algo que no esperaba: “La calidez de su gente me atrapó”
Gimena Fernández tiene 51 años, dejó atrás su vida en Buenos Aires y desde hace casi dos años recorre la Argentina a bordo de un antiguo Mercedes-Benz convertido en su hogar. En su paso por San Juan asegura que Albardón se convirtió en el lugar que más la sorprendió, no por sus paisajes, sino por la solidaridad de sus vecinos.
Hay quienes sueñan con viajar algún día. Gimena Fernández decidió hacerlo realidad.
A los 51 años vendió gran parte de sus pertenencias, dejó atrás la rutina y emprendió un viaje sin fecha de regreso. Su casa ya no tiene una dirección fija: es un Mercedes-Benz L319 de 1961, una antigua ambulancia de la Fuerza Aérea que restauró y bautizó “Don Viento”. Desde entonces, el camino es su hogar.
Su aventura comenzó durante la pandemia, cuando descubrió a través de videos que existía otra forma de vivir. Lo que en un principio parecía una locura terminó convirtiéndose en una experiencia que asegura no cambiaría por nada.
Desde Buenos Aires recorrió Santa Fe, Córdoba, San Luis, Mendoza y finalmente llegó a San Juan. Pero fue en Albardón donde decidió hacer una pausa más larga de la imaginada.
“Pensé que iba a estar tres días o un fin de semana. Ya llevo casi un mes y todavía no sé cuándo voy a seguir viaje”, contó entre risas.
“Lo que más me llevo de Albardón es su gente”
Aunque durante su recorrido conoció paisajes que la maravillaron, como Potrero de los Funes, en San Luis, y el Dique Ullum, en San Juan, Jimena asegura que el mayor tesoro que encontró en Albardón no está en sus atractivos naturales, sino en la calidad humana de sus vecinos.
“Lo que más me atrapó fue la calidez de la gente”, afirmó.
Durante las semanas que lleva en el departamento recibió numerosos gestos de solidaridad de personas que apenas la conocían. Desde quienes le ofrecieron un lugar para bañarse o lavar su ropa, hasta quienes simplemente se acercaron para compartir una charla y hacerla sentir acompañada.
“Son esas personas que aparecen en el camino sin esperar nada a cambio. Yo les digo los ángeles del camino”, expresó con emoción.
Una casa con más de 60 años de historia
El vehículo donde vive también tiene una historia particular.
Se trata de un Mercedes-Benz alemán fabricado en 1961 que originalmente fue una ambulancia militar. Décadas después llegó a manos de Gimena, quien se enamoró del modelo apenas lo vio.
“No estaba en venta, pero insistí hasta que me lo vendieron”, recordó entre sonrisas. Luego pasó dos años acondicionándolo para transformarlo en una casa rodante donde hoy vive junto a sus inseparables compañeros: Evaristo, su perro, y Lucas, su gato.
Vivir viajando
Para sostener este estilo de vida, Gimena vende artesanías, pulseras de macramé, sahumos naturales, palo santo y distintos productos que ofrece en cada ciudad que visita.
Cada vez que llega a un nuevo destino, su primera parada es la comisaría.
“Me presento, muestro mi documento y pregunto dónde puedo estacionar sin molestar a nadie. Después voy a la municipalidad para pedir autorización para trabajar”, explicó.
En Albardón suele participar de la feria del Parque Latinoamericano, donde muchos vecinos ya la reconocen.
“Hay que animarse”
Después de miles de kilómetros recorridos, Gimena asegura que el mayor cambio no fue geográfico, sino interior.
Dice que el viaje le enseñó paciencia, confianza, libertad y una nueva manera de relacionarse con las personas y con la naturaleza.
Antes de despedirse dejó un mensaje para quienes sueñan con cambiar de vida, pero todavía no se animan.
“No esperen el momento perfecto. Nunca va a estar todo listo. Si tienen ganas, salgan. No importa si es caminando, en bicicleta, en moto o en un motorhome. Lo importante es animarse.”
Mientras tanto, “Don Viento” continúa estacionado en Albardón. No porque ese sea el destino final de Jimena, sino porque, como ella misma dice, su viaje no tiene un punto de llegada: simplemente continúa hacia donde la lleve el viento.
¿Querés acompañar esta aventura?
Quienes deseen seguir el recorrido de esta inspiradora viajera pueden hacerlo a través de su cuenta de Instagram @vivir.en.vida, donde comparte cada etapa de su travesía, las historias que encuentra en el camino y los paisajes que descubre en cada rincón del país.
Además, quienes quieran colaborar para que pueda continuar con este sueño de recorrer la Argentina pueden realizar un aporte voluntario al siguiente alias:
Alias: vivir.en.vida – a nombre de Gimena Fernandez
Cada ayuda, por pequeña que sea, representa un impulso para que esta hermosa aventura siga sumando kilómetros, experiencias y nuevas historias por contar.
