Dejar de pagar una deuda no significa que desaparezca: qué consecuencias puede tener en Argentina
El caso de una joven que aseguró haber dejado de pagar compromisos por más de $15 millones volvió a poner el foco sobre la morosidad. Un economista sanjuanino explicó qué puede ocurrir cuando una persona interrumpe el pago de sus créditos.
El caso de una joven argentina que aseguró haber acumulado deudas por más de $15 millones y haber decidido dejar de pagarlas generó un amplio debate en redes sociales. A partir de esa situación, el economista sanjuanino Gabriel Martín explicó cuáles pueden ser las consecuencias de incumplir con las obligaciones asumidas ante entidades financieras.
Según el especialista, dejar de abonar un préstamo o una tarjeta de crédito no implica que la deuda quede sin efecto. Por el contrario, el incumplimiento puede desencadenar distintas consecuencias financieras y, eventualmente, judiciales.
La primera consecuencia: quedar registrado como moroso
Uno de los principales efectos aparece en el historial crediticio. Cuando una persona deja de cumplir con sus pagos, su situación comienza a deteriorarse dentro del sistema financiero.
Esto puede dificultar el acceso a nuevos préstamos, tarjetas de crédito y otros productos bancarios. La gravedad de la situación dependerá del tiempo transcurrido y del nivel de incumplimiento.
En el caso difundido en redes, la joven aseguró haber llegado a una categoría de morosidad considerada irrecuperable. Sin embargo, su experiencia personal no necesariamente representa lo que ocurrirá en todos los casos.
La deuda puede seguir creciendo
Otro aspecto importante es que el incumplimiento no congela automáticamente el monto adeudado. Dependiendo del contrato y del tipo de obligación, pueden continuar acumulándose intereses y otros conceptos previstos.
Por eso, una deuda que inicialmente tenía determinado valor puede aumentar considerablemente con el paso del tiempo.
Además, las entidades financieras pueden recurrir a mecanismos de cobranza o transferir la gestión de la deuda a empresas o estudios especializados.
¿Pueden embargar los bienes?
Una de las cuestiones que más dudas genera es la posibilidad de sufrir un embargo.
En términos generales, un embargo judicial requiere la intervención de la Justicia y no puede ser dispuesto simplemente por una entidad financiera o un cobrador mediante una llamada telefónica.
Si el acreedor inicia una demanda y obtiene una resolución judicial, pueden aplicarse medidas sobre determinados bienes o ingresos, dentro de los límites establecidos por la legislación vigente.
Por eso, las advertencias de cobradores sobre supuestos embargos inmediatos no deben confundirse con una medida judicial efectivamente ordenada.
El impacto sobre la vida financiera
Más allá de las acciones de cobro, uno de los efectos más importantes es el deterioro de la calificación crediticia.
Una persona con antecedentes de incumplimiento puede encontrar mayores dificultades para conseguir financiamiento en el futuro o acceder a determinadas condiciones ofrecidas por los bancos.
El caso viral volvió a poner en discusión una cuestión central: dejar de pagar puede ser una decisión frente a una situación económica complicada, pero no elimina la obligación ni garantiza que no existan consecuencias posteriores.
Ante una dificultad para afrontar cuotas, una alternativa recomendable es comunicarse con la entidad acreedora y consultar las opciones disponibles antes de que la situación de morosidad se profundice.
