Aunque bajó la inflación, los alimentos siguen golpeando el bolsillo de los argentinos
El INDEC informó que la inflación de abril fue del 2,6%, mostrando una desaceleración respecto a meses anteriores. Dentro de ese panorama, el rubro alimentos y bebidas no alcohólicas registró un aumento del 1,5%, ubicándose por debajo del índice general. Sin embargo, para miles de familias argentinas la sensación en supermercados y almacenes sigue siendo muy distinta.
Pese a la baja estadística, varios productos básicos volvieron a aumentar y continúan impactando directamente en la economía cotidiana. Panificados, lácteos, huevos y bebidas encabezaron las subas durante abril, mientras que otros productos de consumo diario también registraron incrementos importantes.
Según distintos relevamientos privados, los panificados aumentaron alrededor de un 3%, mientras que los lácteos tuvieron subas de entre 2,5% y 3%. Los huevos también volvieron a subir, alcanzando incrementos cercanos al 2,8%.
En paralelo, las bebidas y productos de almacén siguieron ajustando precios, generando preocupación entre consumidores que aseguran que cada vez cuesta más llenar el changuito.
Uno de los puntos que ayudó a contener el promedio general fue la carne, que mostró aumentos más moderados en comparación con meses anteriores. Algunos cortes incluso tuvieron variaciones menores a las registradas durante gran parte de 2025.
Especialistas remarcan que, aunque la inflación general desacelera, el problema sigue estando en los productos de alta rotación, aquellos que las familias compran prácticamente todos los días. Por eso, muchas veces la percepción social continúa siendo de fuerte aumento de precios, más allá de los números oficiales.
La inflación en alimentos sigue siendo uno de los temas que más preocupa a la sociedad, ya que impacta de manera directa en la mesa de los argentinos y en el humor social de cada hogar.
