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A un año de la desaparición de Pedro Kreder y Juana Morales: encontraron la camioneta, pero nunca a la pareja

Pedro Alberto Kreder, de 79 años, y Juana Inés Morales, de 69, desaparecieron el 11 de octubre de 2025 cuando viajaban desde Comodoro Rivadavia hacia Camarones, en Chubut. Doce meses después, las circunstancias de su desaparición continúan siendo un misterio.

Este domingo 11 de octubre se cumple un año de uno de los casos de desaparición que más interrogantes dejó en la provincia de Chubut. Pedro Alberto Kreder y Juana Inés Morales salieron de Comodoro Rivadavia con destino a Camarones, donde tenían previsto pasar el fin de semana y participar de las actividades por el aniversario de la localidad. Sin embargo, nunca llegaron.

Desde aquel día, se desplegaron intensos operativos de búsqueda por tierra, mar y aire. Se analizaron distintas hipótesis, se recibieron llamados de personas que aseguraban haberlos visto y se ofreció una recompensa millonaria. Pese a todos los esfuerzos, todavía no hay respuestas sobre qué ocurrió con la pareja.

El último rastro y el hallazgo de la camioneta

Pedro y Juana viajaban en una Toyota Hilux color champagne. La última señal registrada de sus teléfonos celulares fue el sábado 11 de octubre de 2025, a las 9.53, en la zona de Caleta Córdova. Además, cámaras de seguridad captaron el vehículo mientras circulaba hacia el norte.

La preocupación aumentó cuando sus familiares no pudieron comunicarse con ellos. El lunes 13 de octubre se denunció la desaparición y comenzó la búsqueda.

Seis días después, el viernes 17, los equipos encontraron la camioneta en el paraje Zanjón de Visser, dentro del área de Rocas Coloradas, a unos 45 kilómetros de Caleta Córdova.

El vehículo estaba encajado en un terreno arcilloso y cerrado con llave. En su interior había pertenencias de la pareja, alimentos, agua y elementos de camping. Sin embargo, no había rastros de Pedro ni de Juana y sus teléfonos celulares tampoco fueron encontrados.

El hallazgo abrió una serie de preguntas que, hasta hoy, siguen sin una explicación definitiva: ¿cómo llegó la camioneta hasta ese lugar?, ¿qué hicieron sus ocupantes después?, ¿alguien estuvo con ellos?

Las hipótesis que se investigaron

Después del hallazgo, los rastrillajes se concentraron en los alrededores de Zanjón de Visser y Rocas Coloradas. Policías, bomberos, perros rastreadores y equipos especializados recorrieron cañadones, grietas y sectores de difícil acceso. También se utilizaron drones, helicópteros y aeronaves para ampliar la búsqueda.

Una de las posibilidades que se analizó fue que Pedro y Juana hubieran salido de la camioneta para buscar ayuda después de quedar atrapados en el barro. En ese escenario, podrían haberse desorientado o sufrido algún accidente mientras intentaban encontrar una salida.

Los operativos también se extendieron hacia la costa, incluida la zona de Puerto Visser, ante la posibilidad de que la pareja hubiera llegado hasta el mar. Sin embargo, los procedimientos no permitieron encontrar elementos que confirmaran esa hipótesis.

Las dudas de la familia y la posibilidad de un delito

Desde el comienzo, las hijas de Pedro manifestaron sus dudas sobre las circunstancias de la desaparición. Entre sus sospechas, plantearon la posibilidad de que la pareja hubiera sido víctima de un robo.

La camioneta estaba cerrada y conservaba pertenencias, mientras que los celulares no aparecieron. Estos elementos alimentaron los interrogantes de la familia, aunque por sí solos no permiten establecer qué sucedió.

Los investigadores también analizaron la posible intervención de terceras personas. No obstante, la información conocida públicamente no permitió confirmar la existencia de un hecho delictivo ni determinar si la desaparición estuvo relacionada con un accidente o con la desorientación en una zona de difícil acceso.

Con el paso de los meses, los rastrillajes intensivos se redujeron, pero la investigación continuó abierta y los datos recibidos fueron verificados.

Una recompensa de $10 millones y llamados sin respuestas

En diciembre de 2025, el Ministerio de Seguridad de la Nación anunció una recompensa de 10 millones de pesos para quienes aportaran información útil que permitiera encontrar a Pedro Kreder y Juana Morales.

En febrero de este año, Gabriela Kreder, hija de Pedro, señaló que habían aumentado los llamados de personas que creían haber visto a la pareja. Sin embargo, las pistas recibidas no permitieron avanzar de manera concreta ni establecer su paradero.

La expectativa de la familia se mantiene frente a una investigación que todavía no logró reconstruir lo ocurrido después de la desaparición.

Un año de preguntas sin respuesta

A doce meses de aquel viaje que nunca llegó a destino, las principales incógnitas continúan abiertas. No se sabe por qué la Toyota Hilux terminó encajada en Zanjón de Visser, qué ocurrió con sus ocupantes ni si otras personas tuvieron participación en el caso.

Pedro tenía 79 años y Juana, 69. La pareja salió rumbo a Camarones con planes para pasar un fin de semana, pero su recorrido quedó interrumpido en circunstancias que todavía no pudieron esclarecerse.

Un año después, el hallazgo de la camioneta sigue siendo la principal pista material de una desaparición que mantiene en vilo a sus familiares y que continúa sin una respuesta definitiva.

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