Un nuevo tratamiento para el cáncer de páncreas mostró resultados alentadores en pacientes avanzados
La FDA autorizó en Estados Unidos el daraxonrasib para determinados pacientes con cáncer de páncreas metastásico. En un ensayo clínico de fase III, el medicamento logró extender de manera significativa la supervivencia frente a la quimioterapia utilizada como comparación.
Un nuevo avance en el tratamiento del cáncer de páncreas generó expectativas dentro de la oncología. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó el uso de daraxonrasib, una terapia dirigida destinada a determinados adultos con adenocarcinoma de páncreas metastásico que ya recibieron al menos un tratamiento sistémico.
El medicamento fue desarrollado por Revolution Medicines y actúa sobre proteínas de la familia RAS, relacionadas con las señales que intervienen en el crecimiento y la multiplicación de las células tumorales.
Diferencias en la supervivencia
La autorización se fundamentó en los resultados de un ensayo clínico de fase III en el que participaron alrededor de 500 pacientes.
Los participantes tratados con daraxonrasib registraron una supervivencia global mediana de 13,2 meses, mientras que quienes recibieron quimioterapia alcanzaron 6,7 meses.
Los resultados también mostraron una diferencia en el tiempo durante el cual la enfermedad permaneció sin avanzar. La supervivencia libre de progresión fue de 7,2 meses con daraxonrasib, frente a 3,6 meses entre quienes recibieron quimioterapia.
Además, aproximadamente el 30% de los pacientes tratados con el nuevo fármaco presentó una respuesta objetiva al tratamiento.

Una terapia dirigida contra una vía tumoral
El daraxonrasib forma parte de una nueva generación de tratamientos que buscan actuar sobre mecanismos moleculares específicos relacionados con el desarrollo de los tumores.
En este caso, el objetivo está puesto en la familia de proteínas RAS, que participa en las señales que regulan el crecimiento celular. La estrategia consiste en interferir con esas señales para limitar la proliferación de las células cancerosas.
Este tipo de abordaje representa una alternativa diferente a los tratamientos convencionales y forma parte de una línea de investigación que busca desarrollar terapias cada vez más específicas.
No significa una cura
Pese a los resultados obtenidos en el estudio, la aprobación del medicamento no significa que el cáncer de páncreas metastásico pueda considerarse curado.
La nueva terapia está destinada a un grupo específico de pacientes y su utilización depende de las características de cada caso y de la evaluación de los especialistas.
La autorización en Estados Unidos representa, de todos modos, una nueva alternativa terapéutica para pacientes que enfrentan una enfermedad avanzada y que ya atravesaron otros tratamientos.
El avance también refleja el crecimiento de la medicina de precisión en oncología, donde la identificación de determinadas alteraciones moleculares permite buscar tratamientos dirigidos contra mecanismos específicos de los tumores.
