La Cata de Vinos San Juan 2026 reunirá a representantes de todos los valles vitivinícolas del país
La tradicional Cata de Vinos San Juan celebrará este año su edición número 38 con una importante novedad: el certamen tendrá participación de bodegas y elaboradores de distintas regiones vitivinícolas argentinas. Bajo el lema “Donde los valles se encuentran”, la competencia busca consolidarse como uno de los principales concursos de vinos del país.
El encuentro nació hace casi cuatro décadas con el objetivo de reconocer el trabajo de los enólogos y distinguir a los vinos que sobresalen por su calidad. Con el paso de los años, el concurso fue creciendo y adaptándose a los cambios de la industria, incorporando muestras de otras provincias y elevando sus estándares de evaluación.
Para esta edición se prevé la participación de alrededor de 90 a 100 bodegas. Entre las provincias que ya forman parte de esta convocatoria aparecen Salta, Jujuy, Entre Ríos, Chubut y La Rioja, entre otras.
La presentación oficial de la edición 2026 se realizó días atrás en Buenos Aires, mientras que las inscripciones continúan abiertas para los establecimientos interesados en participar.
Un concurso con alcance nacional
El presidente del Centro de Enólogos de San Juan, Mauro Domenech, explicó que la Cata nació con la intención de poner en valor el trabajo de los profesionales y técnicos de las bodegas. Según señaló, con el paso de los años el certamen tuvo un crecimiento sostenido hasta alcanzar una dimensión nacional.
La continuidad del concurso se mantuvo incluso durante la pandemia, cuando las actividades tuvieron que desarrollarse de manera virtual. Ahora, la incorporación de vinos procedentes de diferentes regiones permite mostrar las particularidades que cada valle imprime en sus productos.
¿Cómo se evalúan los vinos?
La selección está a cargo de un panel conformado por enólogos, sommeliers, agrónomos y otros especialistas capacitados para analizar las distintas muestras.
Los vinos llegan a la sala de evaluación de la sede del Consejo de Enólogos, ubicada en avenida Rawson y Santo Domingo, identificados únicamente mediante un código. De esta manera, los integrantes del jurado desconocen qué bodega elaboró cada muestra al momento de otorgar el puntaje.
Antes de comenzar el concurso se realizan jornadas de nivelación durante tres días. El objetivo es que todos los evaluadores utilicen los mismos criterios y parámetros de calidad.
La evaluación contempla aspectos visuales, aromáticos y gustativos. Además, cada puntuación debe estar acompañada por una fundamentación técnica relacionada con las características del vino, por lo que no se considera el gusto personal del degustador.
El proceso está completamente digitalizado. Cada integrante del panel carga sus resultados y las correspondientes justificaciones en un formulario online, lo que permite agilizar el procesamiento y análisis de la información.
La competencia también cuenta con antecedentes de supervisión de representantes de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), que verificaron que el certamen se ajusta a parámetros utilizados en concursos de carácter internacional.
Los puntajes para obtener una medalla
Las distinciones se entregan de acuerdo con el puntaje obtenido por cada muestra.
Los vinos que superan los 95 puntos reciben la Medalla Gran Oro, una categoría que generalmente queda reservada para un grupo reducido de ejemplares.
La Medalla de Oro corresponde a aquellos vinos que alcanzan entre 91 y 95 puntos, mientras que la Medalla de Plata se entrega a las muestras que obtienen entre 86 y 90 puntos.
Los vinos que no alcanzan ese nivel quedan fuera del medallero
Calidad, cultura y tradición
Los organizadores remarcan que el objetivo no pasa únicamente por premiar la calidad, sino también por poner en valor las características propias de cada región productora.
En un escenario donde los hábitos de consumo y las demandas del mercado están cambiando, la vitivinicultura enfrenta el desafío de adaptarse sin perder su vínculo con el vino como producto, tradición y expresión cultural.
Una vez recibidas las muestras, se realizará la nivelación del panel y posteriormente comenzará la evaluación sensorial. Luego se procesarán los resultados mediante un análisis estadístico para determinar cuáles serán los vinos distinguidos.
La entrega de premios está prevista para la primera quincena de octubre, en una celebración que marcará una nueva edición de la histórica Cata de Vinos organizada por el Centro y Consejo de Enólogos de San Juan.
Cómo participar
La convocatoria está dirigida a bodegas registradas ante el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y a elaboradores de Vinos de Autor de todo el país.
La inscripción puede realizarse de manera presencial en avenida Rawson 497 Norte, Capital, o mediante el formulario disponible en la página web del Consejo de Enólogos. Allí también pueden consultarse las bases y condiciones del concurso.
El plazo para anotarse finaliza el 25 de agosto.
La competencia contempla distintas categorías, entre ellas vinos básicos, varietales, espumantes, gasificados, Pet Nat, especiales, compuestos y mistelas. Todas las muestras son evaluadas bajo normas de calidad vinculadas a los parámetros establecidos por la Organización Internacional de la Viña y el Vino.

