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RELATOS | Christa Pike: 31 años esperando la muerte por el brutal crimen de Colleen Slemmer

La historia de una joven de 18 años que fue condenada a muerte por un crimen que conmocionó a Tennessee y que, 31 años después, llega a su desenlace.

Durante más de tres décadas, una fecha estuvo escrita en el calendario de Christa Pike.

No era un cumpleaños. No era un aniversario.

Era el día en que el Estado de Tennessee podría poner fin a su vida.

Hoy, 30 de septiembre de 2026, Pike, de 50 años, tiene programada la ejecución mediante inyección letal en la prisión Riverbend Maximum Security Institution, en Nashville. Si el procedimiento se lleva adelante, se convertirá en la primera mujer ejecutada por Tennessee en más de 200 años.

Pero para entender cómo llegó hasta ese corredor de la muerte hay que regresar a 1995.

A una joven de apenas 18 años.

Y a una víctima que tenía solamente 19.


La noche que terminó con la vida de Colleen

En Knoxville, Tennessee, Christa Pike conoció a Colleen Slemmer, una joven de 19 años que, al igual que ella, participaba de un programa de formación laboral para adolescentes y jóvenes.

Lo que comenzó como un vínculo dentro de aquel entorno terminó transformándose en una tragedia.

Según la investigación y la condena judicial, Pike, junto con su novio de entonces, Tadaryl Shipp, y otra joven, Shadolla Peterson, llevó a Slemmer hacia una zona apartada.

La acusación sostuvo que el motivo estaba relacionado con los celos. Pike creía que Slemmer la había insultado y que intentaba acercarse a su pareja.

Lo que ocurrió después fue un ataque brutal.

Slemmer fue golpeada y atacada durante un período prolongado hasta morir. La violencia del crimen provocó una enorme conmoción cuando el cuerpo fue encontrado.

Sobre su pecho había sido realizado un grabado con forma de pentagrama.

El caso quedó marcado desde entonces por la extrema violencia del asesinato y por la enorme atención mediática que generó.


Tres jóvenes. Tres destinos diferentes.

Christa Pike no actuó sola.

Junto a ella estuvo su novio, Tadaryl Shipp, quien tenía 17 años cuando ocurrió el asesinato.

También participó Shadolla Peterson, que tenía 18 años.

Sin embargo, los tres no terminarían enfrentando el mismo destino judicial.

Pike fue condenada a muerte.

Shipp, por ser menor de edad al momento del crimen, recibió una condena de prisión perpetua con posibilidad de libertad condicional.

Peterson declaró contra Pike y Shipp y recibió una condena considerablemente menor, además de libertad condicional.

La diferencia entre las condenas se convertiría décadas después en uno de los argumentos utilizados por la defensa de Pike.


El corredor de la muerte

En 1996, un año después del asesinato, la Justicia condenó a Christa Pike a la pena capital.

Tenía apenas 19 años.

Desde entonces permaneció en el corredor de la muerte.

Pasaron los años.

Pasaron los gobiernos.

Pasaron las apelaciones.

Y la mujer que había ingresado al sistema penitenciario como una adolescente llegó a los 50 años esperando una ejecución que durante décadas parecía lejana.

La historia también tuvo otro capítulo judicial: en 2001 Pike fue condenada por intento de asesinato de otra reclusa, lo que añadió otra condena a su historial penitenciario.


Una defensa construida alrededor de su pasado

Durante los últimos años, sus abogados intentaron frenar la ejecución apelando a circunstancias de su vida que, según la defensa, no fueron suficientemente consideradas durante el juicio original.

La petición de clemencia presentada ante el gobernador de Tennessee describió una infancia marcada por abusos sexuales, violencia y abandono.

La defensa sostuvo que esas experiencias, junto con problemas de salud mental y otros factores, debían ser considerados al evaluar la condena.

Más de un centenar de organizaciones y especialistas también solicitaron que la pena de muerte fuera conmutada por prisión perpetua sin posibilidad de libertad condicional.

Los argumentos no modificaron la decisión final del gobernador.


La última puerta

El 28 de septiembre de 2026, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, rechazó la solicitud de clemencia de Pike y decidió mantener vigente la sentencia de muerte.

La defensa todavía intentó conseguir una suspensión a través de los tribunales.

Pero la Corte Suprema de Tennessee había rechazado días antes una solicitud para detener la ejecución y, según los reportes más recientes, la Corte Suprema de Estados Unidos tampoco concedió la suspensión solicitada.

Así, después de 31 años, el calendario volvió a señalar una fecha.

30 de septiembre de 2026.


La madre de Colleen

En el centro de esta historia también permanece la familia de la víctima.

May Slemmer Martinez, madre de Colleen, ha expresado su apoyo a que la sentencia se cumpla.

Para ella, los años transcurridos no borraron el asesinato de su hija.

Ha dicho que espera encontrar algún tipo de paz después de la ejecución, aunque también reconoció que no sabe si ese momento traerá realmente un cierre para su familia.

Mientras Christa Pike espera sus últimas horas, la memoria de Colleen Slemmer continúa ligada a una pregunta que atraviesa todo el caso: qué significa realmente la justicia después de tres décadas.


La última espera

Christa Pike pidió a sus allegados que no estuvieran presentes durante la ejecución.

Según una amiga de la condenada, Pike no quería que sus seres queridos atravesaran ese momento.

Durante sus últimos días, la mujer que pasó más de tres décadas en el corredor de la muerte habló públicamente sobre su situación y sostuvo que estaba en paz frente a lo que podía suceder.

Afuera, abogados, organizaciones y especialistas continuaron reclamando que la sentencia fuera conmutada.

Del otro lado, la familia de Colleen sostuvo su postura.

Dos historias quedaron enfrentadas por un crimen ocurrido cuando ambas mujeres eran apenas adolescentes.

Una perdió la vida.

La otra pasó más de la mitad de su existencia encerrada, esperando el día señalado.


EL FINAL

Hoy, 30 de septiembre de 2026, Christa Pike se encuentra en la prisión Riverbend Maximum Security Institution, en Nashville.

La ejecución mediante inyección letal está programada para este miércoles.

Si no interviene una decisión judicial de último momento, Tennessee ejecutará a Pike y se convertirá en la primera mujer ejecutada por el estado en más de dos siglos. También sería la primera persona ejecutada en Tennessee por un crimen cometido a los 18 años durante la era moderna de la pena de muerte.

Treinta y un años después de aquella noche de 1995, la historia llega al punto que durante décadas pareció inevitable.

Hoy, el Estado de Tennessee ejecutará a Christa Pike.

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