ECONOMIA

Mercado de alquileres comerciales en San Juan: buscan locales más chicos, la Peatonal resiste y crecen las expectativas por la minería

El Colegio Público de Corredores Inmobiliarios advierte que la caída en las ventas impulsa la reducción de superficies para recortar costos fijos, personal y servicios. Las calles secundarias sufren desocupación, mientras el sector aguarda una reactivación dinamizada por la actividad minera.

REDUCCIÓN DE SUPERFICIES Y CAMBIO EN LOS HÁBITOS DE CONSUMO

El mercado de alquileres de locales comerciales en San Juan atraviesa un período de reacomodamiento signado por la contracción del consumo interno y la modificación de las estrategias comerciales. Según analizó Leo Pérez Tinto, vicepresidente del Colegio Público de Corredores Inmobiliarios de la provincia, la falta de repunte en las ventas continúa provocando el cierre de locales y la consolidación de vacantes que demoran entre dos y tres meses en volver a alquilarse.

Ante este escenario, la principal tendencia del sector se orienta hacia la búsqueda de locales de dimensiones considerablemente menores. Esta decisión responde a la urgencia de achicar costos estructurales que van más allá del canon locativo, abarcando reducciones en el pago de servicios públicos y nóminas de personal. Paralelamente, el avance del comercio electrónico modificó los requerimientos espaciales, restando protagonismo a los salones de exhibición tradicionales y potenciando la demanda de galpones de logística de “última milla”.

DISPARIDAD ENTRE LA PEATONAL Y LAS CALLES SECUNDARIAS

El comportamiento de la ocupación inmobiliaria presenta realidades fuertemente contrastadas según la ubicación geográfica dentro del microcentro sanjuanino. La Peatonal sostiene una ocupación del 100%, registrando únicamente rotación de marcas pero sin acumular locales vacíos de forma prolongada.

Por el contrario, las arterias comerciales secundarias como las calles Rivadavia, Laprida y Mendoza registran el mayor impacto de la crisis con locales desocupados. En este marco, se frenó también la expansión de los bazares chinos —históricos demandantes de grandes plantas comerciales— debido a la saturación de establecimientos y la caída general del consumo. Para evitar la desocupación de los inmuebles, propietarios e inquilinos apelan a renegociaciones contractuales que incluyen bonificaciones o la suspensión temporal de las actualizaciones fijadas por el IPC o ICL.

LA EXPECTATIVA PUESTA EN EL IMPACTO MINERO

De cara al cierre del año, los operadores inmobiliarios mantienen la expectativa centrada en el desarrollo de los proyectos mineros en la provincia. La proyección del sector apunta a que la generación de nuevos puestos de trabajo directos e indirectos vuelque mayor liquidez a la calle y dinamice la actividad mercantil. Sin embargo, desde la entidad aclararon que por el momento se trata de una estimación a mediano plazo y que aún no se observan indicadores concretos de reactivación en las ventas minoristas.

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