San Juan debate reglas para avanzar hacia un uso responsable de la inteligencia artificial
El avance de la inteligencia artificial llevó a representantes del Estado, empresas y distintos sectores productivos de San Juan a discutir la necesidad de establecer criterios comunes para su utilización. El objetivo es aprovechar las oportunidades que ofrece esta tecnología sin descuidar la protección de datos, los derechos y la responsabilidad humana.
La discusión se desarrolló durante el Primer Encuentro Provincial “San Juan de VanguardIA”, una iniciativa impulsada por Logos Educación, IA LAB y el Instituto Superior de Formación Docente “Domingo Faustino Sarmiento” (ISPE).
Durante la jornada se analizaron los cambios que la IA está generando en la administración pública, las empresas y el sistema productivo. Entre los principales interrogantes aparecieron la regulación de estas herramientas, su posible impacto sobre el empleo, la seguridad de la información y los riesgos derivados de un uso excesivo o sin supervisión.
El encuentro reunió a representantes del Ministerio de Producción, a través del Centro de Economía del Conocimiento; la Legislatura Provincial; la Federación Económica de San Juan; CASETIC; Telesol y DIARIO DE CUYO.
Responsabilidad humana, una de las claves
Uno de los principales puntos de coincidencia fue que la incorporación de inteligencia artificial debe mantenerse bajo supervisión humana. Aunque determinadas tareas puedan automatizarse, los participantes consideraron que las decisiones importantes deben continuar teniendo como responsable a una persona.
En ese sentido, Gustavo Velert, secretario Legislativo de la Cámara de Diputados, explicó que dentro de la institución se trabaja en protocolos y comisiones destinadas a establecer pautas para el uso de estas herramientas. La intención es que las decisiones relacionadas con la gobernanza siempre tengan un responsable humano claramente identificado.
La preocupación también está vinculada con cuestiones legales y de seguridad. Entre los riesgos mencionados aparecen posibles violaciones de derechos de autor, la exposición de información confidencial y el uso inadecuado de datos, situaciones que podrían generar consecuencias tanto para las personas como para organismos estatales y empresas.

Las pymes, frente al desafío de achicar la brecha tecnológica
Otro de los temas que ocupó un lugar importante en el debate fue la diferencia entre las grandes empresas y las pequeñas y medianas compañías a la hora de incorporar inteligencia artificial.
Mientras las grandes organizaciones disponen de mayores recursos para desarrollar proyectos y adoptar nuevas tecnologías, muchas pymes todavía se encuentran en las primeras etapas del proceso.
Para los participantes, esta situación podría generar una nueva brecha de competitividad. Por eso, consideraron necesario impulsar capacitaciones, acompañamiento y políticas que permitan que las empresas más pequeñas también puedan acceder a estas herramientas.
Qué puede aprender San Juan de otros países
La experiencia internacional también formó parte de las conversaciones. Los participantes analizaron los diferentes caminos que tomaron Estados Unidos y la Unión Europea para establecer normas relacionadas con la inteligencia artificial.
La idea planteada no es trasladar directamente esos modelos a la provincia, sino conocer sus experiencias para reducir errores y avanzar hacia una regulación que tenga en cuenta la realidad de San Juan y del país.
Privacidad, seguridad de los datos, protección de grupos vulnerables y límites en el uso de la tecnología aparecen entre los aspectos que deberían contemplarse en una futura agenda regulatoria.
Una estrategia que incluya a distintos sectores
Otro de los consensos alcanzados durante la jornada fue la necesidad de mantener un espacio de trabajo conjunto y permanente. Los participantes señalaron que los desafíos vinculados con la IA no pueden ser abordados de manera aislada por el Estado, las empresas o el sector educativo.
En ese sentido, se propuso ampliar la participación a otras áreas, entre ellas la salud, la psicología y la sociología, para analizar los efectos que la inteligencia artificial puede tener sobre las relaciones sociales, los hábitos y las nuevas formas de trabajo.
El encuentro dejó así una premisa central: la inteligencia artificial continuará incorporándose a diferentes ámbitos de la sociedad. Frente a ese escenario, el desafío para San Juan será establecer reglas y generar conocimientos que permitan aprovechar sus beneficios, reducir los riesgos y garantizar que las decisiones de mayor importancia continúen bajo responsabilidad de las personas.
