Condenaron a un hombre que amenazó con matar a su pareja: había buscado en Internet qué pena recibiría
Gabriel Adrián Molina fue sentenciado a tres años de prisión condicional tras admitir su responsabilidad en un violento episodio ocurrido en Rivadavia. Además, deberá llevar una tobillera electrónica, permanecer a más de 300 metros de la víctima y no podrá regresar al domicilio.
Un hombre fue condenado en San Juan luego de protagonizar un episodio de violencia contra su pareja y amenazarla de muerte. Se trata de Gabriel Adrián Molina, quien recibió una pena de tres años de prisión condicional mediante un juicio abreviado.
La investigación determinó que el hecho ocurrió el domingo 2 de agosto, alrededor de las 23.20, en una vivienda de Rivadavia. La causa estuvo a cargo del fiscal Fernando Bonomo, con la intervención de la ayudante fiscal Lucía Escudero, de la UFI Flagrancia.
De acuerdo con la denuncia, todo comenzó durante una discusión. Molina sospechaba que su pareja le era infiel y le exigió que le entregara su teléfono celular para revisarlo.
Ante la negativa de la mujer, el acusado la amenazó de muerte y le manifestó que había averiguado en Internet cuál sería la pena que podría recibir si llegaba a matarla. Durante el episodio, además, la tomó del cabello y tironeó de él con la intención de quitarle el teléfono.
La situación continuó minutos después, cuando la víctima se dirigió hacia el quincho de la vivienda. Allí encontró a Molina frente a una computadora y junto a un cuchillo tipo carnicero.
Según consta en la investigación, el hombre volvió a amenazarla mientras colocaba una de sus manos sobre el arma blanca. Ante el temor por su integridad, la mujer logró salir de la vivienda, refugiarse en la casa de una vecina y comunicarse con el 911.
Personal de la Comisaría 13.ª acudió al lugar y, con autorización de la víctima, ingresó al domicilio y detuvo al sospechoso.
Una condena con monitoreo electrónico
El caso fue tramitado mediante el Procedimiento Especial de Flagrancia, una herramienta judicial que permite acelerar la investigación y el juzgamiento cuando una persona es detenida poco después de cometer un delito.
Como parte de la condena, Molina deberá mantenerse a una distancia mínima de 300 metros de la víctima y quedó excluido del domicilio. También deberá utilizar una tobillera electrónica, mientras que la mujer contará con un botón antipánico.
El sistema de monitoreo dual permite controlar la distancia entre ambas personas y generar alertas ante un eventual incumplimiento de la medida de protección.
Aunque la pena impuesta es de cumplimiento condicional, el condenado permanecerá con prisión preventiva hasta que se concrete la colocación del dispositivo electrónico, medida solicitada por el fiscal Bonomo.
