SAN JUAN

“Tenía miedo de dormir”: la mamá de Gemma Álvarez relató los años de violencia y exigió condena ejemplar tras el femicidio

La familia de Gemma Álvarez rompió el silencio tras el brutal femicidio que conmociona a la provincia. En una emotiva conferencia de prensa, su madre, Griselda Álvarez, brindó un desgarrador testimonio sobre los años de violencia que atravesó su hija a manos de Matías Exequiel Marín, el único detenido por el crimen, para quien exigió la máxima pena.

“Lamentablemente, yo no voy a poder recuperar a mi hija”, expresó Griselda. Según relató, la relación de casi 12 años estuvo marcada por continuas agresiones psicológicas, físicas y un paulatino aislamiento social y económico. “Todo el tiempo la minimizó, la agredió verbalmente y la hacía sentir mal. Mi hija quería progresar y trabajar, pero él no la dejaba”, detalló.

La mujer recordó que la última vez que vio a Gemma con vida fue la mañana del crimen, cerca de las 6:20: “Yo la despedí y mi hija ya no volvió”.

Fallas en las medidas de protección

Un mes antes del desenlace fatal, Gemma debió ser asistida tras un episodio de violencia en su lugar de trabajo. A raíz de ello, radicó una denuncia en el Centro de Abordaje Integral de Niños, Niñas y Adolescentes (CAVIG), lo que derivó en una orden de prohibición de acercamiento contra Marín. Sin embargo, la medida no alcanzó para resguardarla.

Al respecto, la abogada de la familia, Fabiana Salinas, enfatizó la necesidad de revisar los protocolos vigentes:

“Desde 2023 a la fecha, se registraron 16 femicidios en la provincia. Es una cifra sumamente grave. El momento de mayor peligro para las víctimas es justamente cuando el agresor es notificado de la medida judicial”.

Salinas añadió que Gemma sufrió encierros de varios días y un estricto control financiero por parte de Marín, quien buscaba impedir que ella pudiera sostener de manera independiente a la hija de 11 años que tenían en común.

El brutal ataque y la investigación judicial

El crimen ocurrió el pasado jueves 30 de julio, apenas 24 horas después de que Marín fuera notificado de la medida de restricción.

Según la hipótesis fiscal, Gemma circulaba en motocicleta cerca del predio de Chimbas cuando fue perseguida por el imputado a bordo de un automóvil blanco. El agresor la embistió y, una vez en el suelo, la atacó ferozmente. La autopsia determinó que la víctima sufrió 31 heridas de arma blanca, las cuales le provocaron la muerte en el acto.

Un agente penitenciario que pasaba por la zona escuchó los gritos de auxilio y presenció parte del hecho antes de que el agresor se diera a la fuga. Tras permanecer prófugo durante varias horas, Marín fue acorralado y detenido por la Policía en una vivienda de la Villa Obrera gracias al aviso de los vecinos.

El pedido de la familia

El foco de la familia está puesto ahora en la contención de la niña de 11 años. “Yo creo que él lo planeó todo. Mi hija me había dicho que la seguía hasta el trabajo y que tenía miedo de salir”, sostuvo Griselda entre lágrimas. Y concluyó: “Deseo que la Justicia le dé todos los años que le tenga que dar. Nadie me va a devolver a mi hija, pero quiero que se haga justicia para que esto no le pase a nadie más”.

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