La garrafa aumentó más del 700% desde 2023 y el nuevo subsidio alcanza a una minoría de los hogares
El precio de la garrafa de gas de 10 kilos registró un fuerte incremento en los últimos dos años. Mientras que en diciembre de 2023 su valor oscilaba entre $3.000 y $4.500, actualmente cuesta entre $30.000 y $33.000, dependiendo de la provincia y del distribuidor. El aumento supera el 700%, en un contexto donde millones de familias dependen exclusivamente del gas envasado para cocinar y calefaccionarse.
Según datos oficiales y organizaciones de consumidores, alrededor de 7 millones de hogares, equivalentes a 20 millones de personas, no cuentan con acceso a la red de gas natural. Esto representa cerca del 44% de los hogares argentinos, con una mayor concentración en provincias del norte del país como Formosa, Corrientes, Chaco y Misiones, donde la cobertura de gas por red es mínima.
Un gasto que pesa cada vez más
Con los valores actuales, una familia puede necesitar entre tres y cuatro garrafas por mes durante el invierno, lo que representa un gasto mensual de entre $90.000 y $132.000 solo para abastecerse de gas.
Además, especialistas advierten que quienes utilizan garrafas terminan pagando un costo significativamente mayor que quienes cuentan con gas natural por red, ya que el gas envasado resulta considerablemente más caro para el consumo diario.
Cambios en el sistema de subsidios
El tradicional Programa Hogar, que llegó a beneficiar a cerca de 3,9 millones de hogares, fue reemplazado por un nuevo esquema de asistencia focalizada.
Actualmente, el beneficio consiste en un reintegro de $9.593 por garrafa, con un límite de dos garrafas mensuales durante el invierno y una en verano. Sin embargo, el monto cubre solo una parte del precio actual del producto.
Baja adhesión al nuevo beneficio
Uno de los principales cuestionamientos al nuevo sistema es el bajo nivel de inscripción. De acuerdo con los datos difundidos, unas 250.000 personas completaron el trámite para acceder al subsidio, una cifra que representa aproximadamente el 6% de los hogares que anteriormente recibían la ayuda.
Organizaciones de defensa del consumidor sostienen que muchos potenciales beneficiarios desconocen el nuevo procedimiento o encuentran dificultades para completar la inscripción, ya que el trámite requiere registrarse de forma digital y utilizar billeteras virtuales habilitadas.
Mientras tanto, el aumento sostenido del precio de la garrafa continúa afectando a millones de familias que dependen del gas envasado para afrontar las bajas temperaturas y desarrollar sus actividades cotidianas.
