Francia aprobó la ley que prohíbe el uso de redes sociales a menores de 15 años
Francia dio un paso histórico en la regulación del entorno digital al aprobar una ley que impedirá que los menores de 15 años utilicen redes sociales. La medida, respaldada por el Senado y la Asamblea Nacional, convierte al país en el primero de la Unión Europea en establecer una restricción de este tipo.
La normativa, impulsada por el presidente Emmanuel Macron como parte de su política de protección de niños y adolescentes en internet, entrará en vigor el próximo 1 de septiembre, aunque su aplicación podría demorarse si es sometida a una revisión constitucional.
A partir de esa fecha, los menores de 15 años no podrán crear cuentas en plataformas sociales. Además, las empresas dispondrán de cuatro meses para eliminar los perfiles ya existentes e implementar sistemas de verificación de edad que deberán ser aprobados por el organismo francés encargado de la protección de datos.
La legislación también amplía las restricciones sobre el uso de teléfonos móviles en las escuelas secundarias, aunque excluye de su alcance a las enciclopedias digitales y a los sitios con fines educativos o científicos.
El gobierno francés justificó la iniciativa en base a estudios que muestran el creciente uso de dispositivos móviles entre adolescentes. Según datos oficiales, uno de cada dos jóvenes pasa entre dos y cinco horas diarias frente a la pantalla de un teléfono, mientras que el 90% de los chicos de entre 12 y 17 años navega por internet todos los días y más de la mitad utiliza redes sociales de forma habitual.
Las autoridades sostienen que el uso excesivo de estas plataformas puede afectar la salud mental de los adolescentes, favoreciendo problemas como la baja autoestima y la exposición a contenidos relacionados con autolesiones, consumo de drogas o suicidio. Incluso, varias familias iniciaron acciones judiciales contra TikTok al considerar que ciertos contenidos difundidos en la plataforma influyeron en el suicidio de jóvenes.
La aprobación de la ley fue celebrada por organizaciones dedicadas a la protección de la infancia y por numerosos padres. Sin embargo, algunos sectores políticos cuestionaron la medida por considerar que podría afectar el derecho al anonimato en internet y por las dificultades técnicas que implicará verificar la edad de los usuarios y eliminar las cuentas ya creadas.
Las principales empresas tecnológicas manifestaron su desacuerdo con una prohibición generalizada, aunque aseguraron que cumplirán la legislación una vez que entre en vigor. En paralelo, la Comisión Europea evaluará si la normativa francesa es compatible con el marco legal comunitario sobre servicios digitales.
Con esta decisión, Francia se suma a la tendencia internacional de reforzar la protección de los menores en el entorno digital. Australia fue el primer país en implementar una medida similar, fijando el límite de acceso a determinadas redes sociales en los 16 años.
