Un violento episodio intrafamiliar terminó con una condena de cumplimiento efectivo en el Servicio Penitenciario Provincial
Pedro Mauricio Salas fue sentenciado a tres meses de prisión efectiva tras reconocer haber atacado brutalmente con un fierro a su propio hermano, con quien convivía en una vivienda del departamento Rawson.
El fallo se resolvió mediante un procedimiento de juicio abreviado, en el que el imputado admitió su culpabilidad como autor penalmente responsable del delito de lesiones leves (artículo 89 del Código Penal Argentino). La causa fue impulsada por la fiscalía a cargo de la Dra. Claudia Ruiz —subrogada por el Dr. Alberto Martínez—, con la intervención de la ayudante fiscal Silvina Zogbe.
El detonante: una discusión en el fondo de la casa
Según consta en el expediente judicial, la agresión física se produjo el 27 de agosto de 2024, alrededor de las 11:00 horas. Ambos hermanos se encontraban en el patio trasero del domicilio que compartían: mientras la víctima realizaba tareas de limpieza, Salas se dedicaba a regar las plantas.
En ese contexto, se desencadenó una discusión que escaló rápidamente en violencia verbal y física. Salas intentó golpear a su hermano con los puños; si bien no logró acertarle, la víctima perdió el equilibrio al retroceder y cayó al suelo. Aprovechando la indefensión del agredido, el imputado comenzó a propinarle reiteradas patadas en las piernas.
Instantes después, fuera de sí, tomó un fierro de hierro redondo de un metro de largo y arremetió contra su familiar. Le propinó severos golpes en las costillas, el pecho y en el codo izquierdo, zona que la víctima utilizó para cubrirse la cabeza y evitar lesiones mortales.
Denuncia, captura y condena
A pesar de las heridas recibidas, el agredido logró ponerse de pie y marcharse directamente hacia la Comisaría Sexta de Rawson, donde radicó la denuncia correspondiente e inició las actuaciones judiciales.
Investigaciones posteriores revelaron que no se trataba de un hecho aislado: Salas ejercía violencia física de forma sistemática y profería frecuentes amenazas de muerte, manteniendo bajo amedrentamiento constante al denunciante y al resto del grupo familiar.
Tras haber pesado sobre él una orden de captura que finalmente se hizo efectiva, el imputado fue presentado en audiencia de control de detención y formalización. En esa instancia, la Fiscalía y la defensa técnica acordaron el juicio abreviado que ratificó su traslado inmediato al penal de Chimbas para cumplir la pena impuesta.
