Flybondi volvió a operar y denunció presuntas irregularidades de la gestión anterior
Tras permanecer dos semanas sin actividad, Flybondi reanudó parte de sus operaciones aéreas y anunció el inicio de una investigación interna, al asegurar que detectó presuntas irregularidades durante la administración anterior de la compañía.
A través de un comunicado, la aerolínea informó que retomó los vuelos con dos aeronaves y atribuyó la crisis que atraviesa a una “mala gestión corporativa”, que, según indicó, habría estado sustentada en información falsa y maniobras de carácter presuntamente fraudulento.
La investigación fue impulsada por COC Global Enterprise, el grupo empresario que se convirtió en accionista mayoritario de la compañía en junio de 2025.
La empresa busca normalizar sus operaciones
Flybondi permanecía sin operar desde el 2 de julio, período en el que acumuló más de 125 vuelos cancelados debido a conflictos con proveedores de combustible y empresas encargadas del financiamiento del alquiler de sus aeronaves.
Como consecuencia de esa situación, la empresa llegó a contar con un solo avión operativo, mientras varias unidades permanecían en el exterior realizando tareas de mantenimiento.
Según informó la nueva conducción, durante esta semana se concretaron 10 vuelos utilizando dos aviones y el objetivo es incorporar de manera gradual otras seis aeronaves para volver a operar con una flota de ocho.
El primer servicio de esta nueva etapa despegó desde Ezeiza con destino a Bariloche, transportando 62 pasajeros en una aeronave con capacidad para 189 personas.
Pese al reinicio de las operaciones, durante los primeros días también se registraron demoras y nuevas cancelaciones en vuelos hacia Posadas, Mendoza, Jujuy e Iguazú.
Auditoría e investigación interna
La compañía informó que el nuevo accionista puso en marcha un proceso de auditoría (due diligence), que se extenderá hasta el 31 de julio, con el objetivo de revisar la situación financiera y operativa de la empresa.
De acuerdo con Flybondi, esa revisión detectó “divergencias sustanciales” entre la información presentada por la conducción anterior y el estado real de la aerolínea.
Además, sostuvo que el plan de negocios implementado en los últimos años se habría basado en información falsa y en una estrategia con “irregularidades de tinte fraudulento”, que habría perjudicado tanto a los accionistas como a los trabajadores y pasajeros.
Ante este escenario, la nueva administración confirmó el desplazamiento de la anterior cúpula directiva y anticipó que evalúa iniciar acciones legales para reclamar por los daños ocasionados.
El plan para superar la crisis
La empresa aseguró que la prioridad es recuperar la estabilidad financiera y operativa, trabajando de manera conjunta con las autoridades, acreedores, empleados y pasajeros afectados por las cancelaciones.
Como parte de ese proceso, también modificó su estrategia comercial para adecuar la venta de pasajes a la disponibilidad real de asientos y evitar nuevos inconvenientes.
Además, recordó que desde el 7 de julio mantiene suspendidos a pilotos y tripulantes hasta el 30 de septiembre, aunque aclaró que esas suspensiones podrán levantarse de manera temporal cuando sea necesario reforzar la operación.
Desde la compañía señalaron que todas estas medidas forman parte del plan de recuperación con el que buscan restablecer completamente el servicio y recuperar la confianza de los pasajeros tras una de las mayores crisis en la historia de la aerolínea.
