ALBARDON

A siete años del femicidio de Brenda Requena: el dolor que no cesa y la lucha de una madre por mantener viva su memoria

A siete años del femicidio de Brenda Requena, ocurrido en Albardón, el dolor de su familia permanece intacto. Laura Requena, madre de la joven asesinada por su esposo Diego Álvarez, abrió las puertas de su casa para recordar a su hija, hablar del presente de sus nietos y expresar el temor constante de que el femicida pueda recuperar la libertad.

Brenda tenía apenas 24 años cuando fue asesinada el 11 de julio de 2019. Su cuerpo fue hallado cinco días después, tras una intensa búsqueda que conmocionó a toda la provincia.

Para mí desapareció el 11 de julio, pero la encontraron el 16. Las dos fechas son mortales“, expresó Laura, quien aseguró que, pese al paso del tiempo, el sufrimiento nunca disminuyó.

En su hogar, Brenda sigue presente en cada rincón. Fotografías sobre los muebles, cuadros en las paredes y hasta la imagen de fondo del celular de su madre forman parte del homenaje cotidiano con el que intenta mantener viva su memoria.

Siempre está presente. En cualquier conversación aparece. Nunca deja de estar con nosotros“, contó emocionada.

Criar a sus nietos, el mayor desafío

Tras el crimen, Laura asumió la crianza de los dos hijos de Brenda, que hoy tienen 14 y 12 años. Sin embargo, reconoce que nunca quiso reemplazar el lugar de su hija.

Soy la abuela, no quisiera ocupar el lugar de madre“, afirmó.

Los adolescentes mantienen contacto con la familia paterna y cada 15 días visitan a la madre de Diego Álvarez, una situación que Laura respeta pese a la complejidad emocional que representa.

El miedo a una posible liberación

Aunque el asesino cumple una condena en el Penal de Chimbas, Laura admite que vive en estado de alerta permanente.

Hace algunos meses recibió la versión de que Álvarez intentaba ser trasladado a un hospital psiquiátrico simulando problemas mentales. Ante esa información, decidió acudir personalmente a Tribunales para verificar la situación.

No me quedo de brazos cruzados. Voy, pregunto y me saco las dudas“, explicó.

Con firmeza, dejó en claro cuál es su postura frente a la Justicia:

“Álvarez no va a salir de la cárcel hasta que mi hija no salga del cementerio.”

Un dolor que revive con cada nuevo femicidio

Laura confesó que cada caso de violencia de género vuelve a abrir la herida que lleva desde hace siete años.

El reciente triple crimen ocurrido en Florencio Varela la afectó profundamente.

Uno trae al mundo a una hija para verla crecer, para compartir la vida con ella, y después viene un infeliz y la destroza. Es muy fuerte“, expresó entre lágrimas.

Asegura que hablar públicamente de Brenda le permite descargar parte del dolor que evita mostrar frente a sus nietos.

Delante de los chicos no quiero llorar. Me hace falta llorar. A veces me siento fuerte, pero no lo soy“, reconoció.

Un nuevo aniversario marcado por el recuerdo

Como cada año, este 11 de julio la familia volverá a reunirse en el cementerio para recordar a Brenda.

No habrá actos ni homenajes multitudinarios. Solo flores, silencio y la necesidad de mantener viva la memoria de una joven cuya historia sigue siendo símbolo de la lucha contra la violencia de género en San Juan.

“Los chicos siempre me piden ir. Le cambiamos las flores, tratamos de ponerla bonita y también renovamos las fotos porque el sol las destiñe”, concluyó Laura.

Foto y fuente: Diario La Provincia SJ / Maximiliano Huyema

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