El peso del miedo: cerró definitivamente la barbería de Capital que había sido desvalijada
La inseguridad y el temor a sufrir represalias terminaron por apagar un proyecto de trabajo. El propietario de la barbería ubicada en la zona de calle Pedro Echagüe, casi Entre Ríos (Capital), tomó la drástica decisión de cerrar definitivamente las puertas de su comercio tras el traumático asalto armado que sufrió semanas atrás.
A pesar de que la Justicia actuó con rapidez y ya dictó condenas para dos de los delincuentes, el hecho de que estos hayan recibido penas de prisión condicional —lo que significa que recuperaron la libertad— generó un miedo insuperable en el comerciante, quien optó por priorizar la seguridad de su familia.
Un asalto violento que lo cambió todo
El robo ocurrió mientras el dueño del local, de apellido Giménez, se encontraba pintando el negocio que alquilaba. En ese momento, tres hombres ingresaron al lugar simulando ser clientes comunes. Sin embargo, una vez adentro, la situación se tornó violenta:
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Uno de los delincuentes exhibió un arma de fuego tipo revólver y redujo a la víctima.
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Los cómplices aprovecharon para desvalijar el comercio, llevándose aproximadamente 80 mil pesos, entre 15 y 20 máquinas de cortar el pelo, accesorios de peluquería y una consola PlayStation 4.
Tras la denuncia, la UFI de Delitos contra la Propiedad y la Brigada de Investigaciones Norte lograron identificar y detener a dos de los autores gracias al registro de las cámaras de seguridad.
Condena exprés, pero con sabor a poco para la víctima
En un juicio abreviado, los detenidos Alexis Sebastián Herrera y Sebastián Nahuel Olmos admitieron su culpabilidad. La jueza de Garantías, Flavia Allende, los condenó a tres años de prisión condicional por el delito de robo agravado por el uso de arma de fuego y por haber sido cometido en poblado y en banda.
Si bien la magistrada les impuso estrictas reglas de conducta y una prohibición de acercamiento tanto al denunciante como al local, la medida no fue suficiente para devolverle la tranquilidad al barbero.
“Tengo miedo por mi hija”
Todavía afectado por el traumático episodio, Giménez confirmó que logró recuperar una cantidad muy mínima de sus herramientas de trabajo y explicó los motivos detrás del cierre definitivo: “Decidí cerrar porque ya no tenía ganas, aparte soy papá y tengo miedo por mi hija. No quiero problemas con nadie”, confesó con angustia.
Por el momento, el joven comerciante ha decidido alejarse de la actividad para intentar recuperar la calma junto a sus seres queridos. Aunque no descarta volver a abrir una barbería en el futuro, dejó en claro que solo lo hará en otra ubicación y cuando sienta que las condiciones de seguridad le permitan trabajar sin vivir con miedo.
