El petróleo cayó a su menor valor en cuatro meses: ¿Qué pasará con el precio de la nafta en la Argentina?
El precio internacional del petróleo registró una marcada tendencia a la baja este viernes, operando cerca de los US$70 por barril. Este valor representa el nivel más bajo en cuatro meses, situándose en marcas previas al inicio de la guerra en Medio Oriente y más de un 30% por debajo de los récords alcanzados en marzo.
Sin embargo, este desplome externo no tendrá un impacto inmediato en los surtidores de la Argentina, donde la nafta súper y el gasoil se mantienen por encima de los $2000. Esto se debe a la estrategia de las petroleras locales, que desacoplaron parcialmente el mercado interno de las fluctuaciones del Brent.
El escenario internacional: Fin del conflicto y reapertura marítima
La caída de los precios globales del crudo responde directamente a factores geopolíticos clave:
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📉 Cotizaciones actuales: El barril de crudo Brent cayó un 3,5% ubicándose en US$72,79, mientras que el WTI (referencia en EE. UU.) retrocedió un 3,2% hasta los US$69.
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📈 Comparativa histórica: En marzo, el crudo rozó los US72,48.
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🚢 El factor clave: El retroceso del precio se explica por el acuerdo entre Estados Unidos e Irán que puso fin a las hostilidades y permitió reabrir el estrecho de Ormuz, una vía marítima por la que circula una cuarta parte del suministro mundial de petróleo y gas.
¿Por qué no baja el combustible en los surtidores locales?
A principios de abril, YPF implementó un mecanismo denominado “buffer de precios”, al que luego se sumaron las demás compañías del sector. El sistema fijó un valor de referencia de US$95 por barril para amortiguar el impacto de la escalada internacional sobre la inflación interna, manteniendo la nafta súper estabilizada en poco más de $2000.
“Cuanto más baje, más rápido se compensa”, señalaron desde YPF.
El objetivo actual de mantener los precios congelados —estrategia que rige hasta este domingo 28 de junio tras aplicarse una suba del 1% a mediados de mayo— es recomponer los ingresos que las petroleras resignaron durante el conflicto, cuando vendieron el combustible más de un 15% por debajo de la paridad de importación. Por lo tanto, el sector utilizará la baja del Brent para recuperar esos márgenes diferidos antes de evaluar eventuales reducciones en las estaciones de servicio.
La encrucijada impositiva del Gobierno para julio
Más allá de la estrategia de las petroleras, el precio final de la nafta y el gasoil en todo el país está sujeto a una definición impositiva inminente. El Gobierno Nacional postergó desde abril hasta junio las actualizaciones sobre los impuestos a los combustibles.
Según los cálculos de la consultora Economía & Energía, el atraso acumulado se ubica en $256,20 por litro de nafta y en $114,50 por litro de gasoil. Antes de que termine el mes, el Ministerio de Economía deberá decidir si para julio aplica de manera total o parcial estas subas pendientes —que arrastran saldos de 2024, todo 2025 y el primer trimestre de 2026— o si opta por mantener el congelamiento impositivo para evitar una nueva presión inflacionaria.
