La construcción celebra el plan de obras de Orrego y proyecta hasta 3.000 nuevos puestos de trabajo en San Juan
El anuncio del Gobierno de San Juan de gestionar financiamiento internacional para impulsar un ambicioso plan de obras públicas comenzó a generar expectativas positivas en uno de los sectores más golpeados durante los últimos años: la construcción.
Desde la delegación sanjuanina de la Cámara Argentina de la Construcción consideran que la medida impulsada por la gestión del gobernador Marcelo Orrego podría significar la recuperación de entre 2.500 y 3.000 puestos de trabajo directos, además de generar un fuerte impacto en toda la economía provincial.
Así lo afirmó Ramón Martínez, integrante de la entidad empresarial, quien destacó que la reactivación de la obra pública permitirá acercar nuevamente al sector a sus niveles históricos de ocupación.
“Con este anuncio vamos a volver a valores cercanos a la desocupación cero dentro de la actividad. Estimamos que entre 2.500 y 3.000 trabajadores podrán reincorporarse al mercado laboral”, sostuvo durante una entrevista radial.
Un sector que busca recuperar terreno
La construcción fue una de las actividades más afectadas tras la paralización de numerosas obras públicas nacionales. Esa situación provocó una importante caída en la demanda laboral y obligó a muchas empresas a reducir personal y reestructurar sus operaciones.
Según explicó Martínez, durante el auge de la construcción asociado al desarrollo minero de Pascua-Lama, entre 2012 y 2013, San Juan llegó a registrar entre 12.000 y 12.500 trabajadores ocupados de manera directa en el sector.
Actualmente, la actividad emplea entre 7.500 y 8.000 personas. Por eso, la incorporación de hasta 3.000 nuevos puestos permitiría alcanzar nuevamente cifras cercanas a los máximos históricos registrados en la provincia.
“Si logramos sumar esos trabajadores, estaríamos cerca de los 11.000 empleos directos, un número muy importante para la economía sanjuanina”, remarcó.
El efecto multiplicador de la obra pública
Desde la Cámara sostienen que el impacto de las inversiones no se limitará únicamente a las empresas constructoras y a los trabajadores del rubro.
La generación de empleo implica también mayor capacidad de consumo, incremento de la actividad comercial y una demanda creciente de bienes y servicios vinculados a la construcción.
“Cuando una persona consigue trabajo, consume en los comercios, compra productos, contrata servicios y eso genera movimiento económico. Además, las empresas adquieren materiales y trabajan con proveedores locales. El beneficio alcanza a toda la economía”, explicó Martínez.
En esa línea, recordó que diversos estudios elaborados por la entidad demostraron que cada peso invertido en infraestructura genera un efecto multiplicador que puede movilizar hasta dos veces y media ese valor en otras actividades productivas.
Por ese motivo, insistió en que la obra pública debe ser entendida como una inversión estratégica para el desarrollo y no simplemente como un gasto estatal.
El desafío de reconstruir equipos
Otro de los desafíos que enfrentará el sector será recomponer las estructuras laborales que se fueron desarmando durante el período de menor actividad.
Muchas empresas tuvieron que reducir personal especializado o reasignar recursos para sostenerse durante la crisis. Ahora, frente a la posibilidad de nuevas licitaciones y obras, deberán reorganizar sus planteles para responder a la demanda.
Martínez destacó además que la construcción puede convertirse nuevamente en una alternativa laboral para numerosos trabajadores sanjuaninos que no desean o no pueden insertarse en la actividad minera, uno de los sectores que más mano de obra absorbió en los últimos años.
Una señal positiva para la economía provincial
Desde el sector empresario interpretan el anuncio del Gobierno provincial como una señal de confianza para la inversión y el empleo.
La expectativa está puesta en que el financiamiento internacional permita concretar obras de infraestructura estratégicas que no solo mejoren servicios y conectividad, sino que también impulsen la recuperación económica de San Juan en un contexto nacional todavía complejo.
Para la Cámara de la Construcción, el inicio de esta nueva etapa podría marcar el regreso de miles de trabajadores a la actividad y convertirse en uno de los motores más importantes del crecimiento económico provincial durante los próximos años.
