LA CRISIS DE LA SALUD PRIVADA Y LAS OBRAS SOCIALES SOBRECARGA LOS HOSPITALES PÚBLICOS DE SAN JUAN
El sistema de salud pública de San Juan se encuentra bajo una presión extrema debido a la profunda crisis que atraviesan las obras sociales y el sector privado de la medicina. De acuerdo con los registros oficiales de la provincia, la demanda de atención en los efectores estatales experimentó un drástico incremento del 63% en apenas dos años, un fenómeno motorizado por pacientes con cobertura médica que migran al hospital público al no poder costear los copagos, sufrir trabas en las autorizaciones o quedarse sin prestaciones.
Este traspaso masivo de usuarios repercute de forma directa en los servicios de urgencias de los principales centros sanitarios de la provincia, como el Hospital Dr. Guillermo Rawson y el Hospital Dr. Marcial Quiroga, cuyas guardias operan con un volumen de consultas en constante ascenso.
UN FUERTE DESFASE FINANCIERO PARA EL ESTADO PROVINCIAL
La problemática no solo genera congestión en las salas de espera, sino que además impacta de lleno en las arcas del Estado sanjuanino. Desde la Secretaría de Salud de la provincia revelaron que el sistema público está absorbiendo una parte mayoritaria del gasto operativo generado por estos pacientes, ya que las vías de recupero de costos son deficientes: el Ejecutivo provincial apenas logra cobrar el 13,75% de lo que le factura a las prepagas, mutuales y obras sociales.
Para dimensionar la brecha económica, durante el período 2025 la red sanitaria de San Juan destinó una partida cercana a los 16.000 millones de pesos para la atención de personas que contaban con cobertura médica privada o sindical. Sin embargo, por la vía del recupero de fondos, la provincia solo consiguió recaudar unos 2.200 millones de pesos de las entidades correspondientes.
ESTRATEGIAS OFICIALES PARA DESCOMPRIMIR LOS CENTROS PERIFÉRICOS
Frente a este escenario de alta demanda, el Gobierno provincial puso en marcha un plan de contingencia orientado a descentralizar y descomprimir las guardias de los hospitales de cabecera. La estrategia incluye la ampliación de los horarios de atención en las guardias y el fortalecimiento de las prestaciones médicas en los centros de salud periféricos y de los departamentos, buscando contener las consultas de menor complejidad cerca de los barrios.
La realidad del sector pone en debate la necesidad de avanzar en reformas estructurales dentro del sistema privado y de la seguridad social, con el fin de asegurar que los efectores cumplan con sus coberturas contratadas y evitar que el colapso de las prepagas termine saturando los recursos de la salud pública.
