Vecinos autoconvocados de Albardón denunciaron falta de agua y reclamaron respuestas: “Estamos en octubre y no hay agua”
Agustín, José y Paula, referentes de los vecinos autoconvocados de Albardón, estuvieron en FM La Morenita y expusieron la situación que atraviesan distintos sectores del departamento por los problemas en el suministro de agua potable. Aseguraron que llevan meses realizando gestiones ante diferentes organismos, pero sostienen que todavía no recibieron una solución definitiva.
La preocupación por el servicio de agua potable volvió a ocupar el centro de la escena en Albardón. Esta vez, los vecinos autoconvocados llevaron su reclamo a los micrófonos de FM La Morenita, donde explicaron el recorrido que vienen realizando para evitar que la administración del servicio vuelva a quedar en manos de la Unión Vecinal General Manuel Belgrano.
Durante la entrevista, los representantes recordaron que, según la documentación que dicen haber reunido, el traspaso del servicio a OSSE se concretó en 2013. Por ese motivo, sostienen que debe respetarse ese esquema y que la Unión Vecinal debería concentrarse en sus actividades deportivas y sociales.
“La única institución que se encuentra capacitada para el manejo del tratamiento del agua es OSSE”, expresaron durante la conversación.
Reclaman respuestas después de un año de gestiones
Los vecinos señalaron que mantuvieron contactos con diferentes organismos y autoridades, entre ellos OSSE, la Defensoría del Pueblo, representantes de Asesoría Jurídica y funcionarios provinciales. Sin embargo, aseguraron que no obtuvieron respuestas concretas a sus planteos.
También cuestionaron la falta de información sobre la intervención de la Unión Vecinal General Manuel Belgrano. Según manifestaron, el interventor Nicolás Ale habría mantenido reuniones con algunos referentes, pero desde hace aproximadamente un año no reciben novedades sobre el avance de las actuaciones ni sobre las decisiones que se tomarán.
Los autoconvocados indicaron que esperaban conocer los resultados de la investigación y contar con información clara sobre el futuro del servicio.
La situación en los barrios: familias sin agua y preocupación por el verano
Uno de los momentos más preocupantes de la entrevista llegó cuando Paula describió lo que, según afirmó, sucede en los barrios Virgen del Rocío y Virgen del Socorro.
La referente aseguró que había familias que llevaban más de una semana sin agua y que la asistencia mediante camiones cisterna no alcanzaba para resolver el problema de manera permanente.
También relató dificultades en la distribución, como la falta de mangueras adecuadas y problemas con los equipos utilizados para cargar los tanques.
Según los testimonios, algunos vecinos llegaron a utilizar agua de los canales ante la desesperación por cubrir necesidades básicas. Aclararon que esa agua no es potable y manifestaron su preocupación por las consecuencias sanitarias de tener que recurrir a esa alternativa.
La falta de suministro no afecta solamente el consumo: también complica la higiene de las viviendas, el uso de los baños y las necesidades cotidianas de familias con niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
“Estamos en octubre y no hay agua. ¿Qué nos queda para noviembre, diciembre y enero?”, plantearon durante la entrevista, al advertir sobre las dificultades que podrían agravarse con las altas temperaturas y eventuales interrupciones en los canales.
Dos trabajadores de la planta y un reclamo por salarios
Otro de los temas expuestos fue la situación de los trabajadores vinculados al funcionamiento de la planta potabilizadora.
Los referentes afirmaron que dos operarios continúan realizando sus tareas y que llevarían alrededor de diez meses sin cobrar sus salarios. También señalaron que esos trabajadores cumplen una función fundamental para sostener el servicio.
Se trata de una denuncia formulada por los vecinos durante la entrevista, que reclamaron que se aclare quién debe hacerse cargo de la situación laboral y se garantice el pago de los haberes.
Incertidumbre por las boletas del agua
La facturación también genera preocupación entre los usuarios. Los autoconvocados sostuvieron que existe incertidumbre sobre cómo y cuándo deberán abonarse los períodos pendientes.
Advirtieron que una eventual acumulación de boletas podría representar un fuerte impacto económico para las familias y remarcaron que, según su postura, los vecinos no deberían cargar con las consecuencias de los conflictos institucionales relacionados con el servicio.
Durante la entrevista mencionaron una campaña para reclamar que no se cobren esos períodos mientras no exista claridad sobre la prestación y la responsabilidad de las instituciones involucradas.
Una aclaración sobre las viviendas del barrio Villicum
En otro tramo de la conversación, los referentes hicieron una aclaración sobre la situación de las viviendas del barrio Villicum, cuya entrega genera expectativa entre las familias adjudicatarias.
Aseguraron que los vecinos autoconvocados no están en contra de la entrega de las casas y que no tienen intención de impedir el proceso.
“Queremos que se entreguen las casas”, expresaron, al explicar que su reclamo por el agua es independiente de la necesidad habitacional de quienes esperan recibir sus viviendas.
También señalaron que mantienen contacto con vecinos del barrio y que consideran injusto que se los responsabilice por demoras en las adjudicaciones.
La advertencia de cara a los meses de calor
Hacia el final de la entrevista, los referentes ratificaron que continuarán con las manifestaciones pacíficas y las gestiones para conseguir una solución.
El planteo central sigue siendo que OSSE mantenga la responsabilidad sobre el servicio de agua potable y que se defina de manera clara el futuro de la Unión Vecinal General Manuel Belgrano.
Mientras tanto, la preocupación crece entre las familias que dependen del suministro en la zona norte de Albardón. Con el verano cada vez más cerca, los vecinos reclaman respuestas concretas antes de que las altas temperaturas y los posibles cortes del canal profundicen una situación que, según describieron, ya afecta la vida cotidiana de numerosos hogares.
