El Gobierno busca suspender las PASO mientras crecen las preocupaciones por la economía y las negociaciones políticas
La Casa Rosada intenta reunir apoyos en el Congreso para avanzar con la suspensión de las primarias y sostener su estrategia electoral rumbo a 2027. En paralelo, la desaceleración económica, la pérdida de poder adquisitivo y las negociaciones con los gobernadores aparecen entre los principales desafíos para Javier Milei y su equipo.
El Gobierno de Javier Milei enfrenta una agenda cargada de desafíos políticos y económicos. Mientras busca avanzar con la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), también necesita fortalecer sus acuerdos parlamentarios y encontrar respuestas a las señales de desaceleración de la actividad económica.
El escenario, analizado por el periodista Adrián Ventura en TN, combina negociaciones legislativas, discusiones sobre la compra de tierras por parte de extranjeros y preocupación dentro del gabinete por la evolución de los principales indicadores económicos.
La suspensión de las PASO, una prioridad política
Uno de los objetivos centrales del oficialismo es conseguir respaldo legislativo para suspender las PASO. La iniciativa forma parte de la estrategia política con la que La Libertad Avanza busca ordenar el escenario electoral de cara a 2027.
Para avanzar, el Gobierno necesita negociar con sectores aliados y legisladores de otras fuerzas políticas. En ese contexto, las conversaciones con los gobernadores adquieren importancia, ya que sus posiciones pueden resultar determinantes para reunir los votos necesarios en el Congreso.
Según el análisis publicado por TN, dentro del oficialismo existen diferencias sobre el momento y el alcance de las concesiones que deberían realizarse para cerrar esos acuerdos.
Mientras algunos sectores consideran necesario negociar rápidamente, otros creen que el Gobierno podría esperar y buscar acuerdos desde una posición política más favorable.
La Ley de Tierras y las negociaciones en el Congreso
Otro de los asuntos que concentra la atención del oficialismo es la normativa que establece restricciones a la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros.
La discusión se relaciona con el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023, impulsado por Milei, que derogó distintas regulaciones, entre ellas restricciones vinculadas con la compra de tierras por extranjeros.
En medio de la controversia, la Corte Suprema intervino en la cuestión y se reactivó el debate político sobre los alcances de la normativa y las facultades del Poder Ejecutivo.
De acuerdo con la información publicada por TN, el Gobierno busca negociar cambios y límites que permitan contener la ofensiva opositora en el Congreso y evitar que se consolide un revés legislativo.
Las negociaciones también podrían incluir concesiones en otros asuntos, como las partidas destinadas a discapacidad, en un intento de facilitar acuerdos con sectores que el oficialismo necesita para avanzar con sus iniciativas.
La economía, otro foco de preocupación
Más allá de la agenda parlamentaria, la evolución de la economía aparece como uno de los principales desafíos para el Gobierno.
El artículo señala que la inflación volvió a mostrar una aceleración durante septiembre. En la Ciudad de Buenos Aires, el indicador llegó al 1,8%, mientras que las estimaciones para el conjunto del país se ubicaban alrededor del 1,9% o el 2%.
A esto se suma el aumento del ingreso necesario para integrar los sectores considerados de clase media y la dificultad de numerosos hogares para mantener su poder adquisitivo.
La situación genera interrogantes sobre la capacidad de recuperación del consumo y la actividad productiva, en un contexto en el que distintos sectores todavía no logran compensar las caídas anteriores.
Consumo débil y dificultades para la industria
Entre los datos mencionados en el análisis se encuentra una caída interanual del 11,1% en el uso de tarjetas de crédito, un indicador que refleja las dificultades que atraviesan los consumidores y el crecimiento de los problemas para cumplir con las obligaciones financieras.
También se registraron recuperaciones mensuales en la industria y la construcción durante agosto, aunque esos avances no alcanzaron para compensar todas las pérdidas acumuladas.
En una encuesta citada por TN, el 53,6% de los industriales consultados señaló que la insuficiencia de la demanda interna es uno de los principales factores que explican el estancamiento de la producción.
La competencia de los productos importados y la incertidumbre económica aparecieron bastante más atrás entre las respuestas.
Estos indicadores alimentan las discusiones dentro del Gobierno sobre el ritmo de la recuperación y la necesidad de generar condiciones que impulsen el consumo y la inversión.
Caputo y la búsqueda de acuerdos con los gobernadores
En este escenario, el ministro de Economía, Luis Caputo, aparece como una de las figuras centrales de las discusiones sobre cómo sostener el programa económico y, al mismo tiempo, avanzar con acuerdos políticos.
Según la publicación, dentro del gabinete existen diferencias sobre las causas de la desaceleración y sobre la conveniencia de flexibilizar algunos aspectos de la estrategia oficial.
El Banco Mundial, por su parte, proyectó en el informe citado por TN un crecimiento de la economía argentina del 2,1% para 2026 y del 3% para 2027. Sin embargo, esas previsiones conviven con señales de debilidad en el consumo y la producción.
La discusión pasa por cómo sostener la estabilidad macroeconómica sin profundizar las dificultades que enfrentan los hogares y las empresas.
El factor Brasil y el escenario internacional
La política regional también forma parte del análisis. La evolución de la elección presidencial brasileña y una eventual modificación de la relación entre Buenos Aires y Brasilia podrían tener consecuencias diplomáticas y económicas.
Sin embargo, el artículo advierte que no se puede atribuir automáticamente una mejora de los activos argentinos a un eventual triunfo de Flávio Bolsonaro. El comportamiento de los bonos y del riesgo país depende de múltiples variables, entre ellas las tasas internacionales, los resultados económicos locales y las expectativas electorales argentinas.
El Gobierno también busca fortalecer sus vínculos con Estados Unidos mediante encuentros y viajes presidenciales, en una estrategia que combina la política exterior con la búsqueda de respaldo internacional.
Un escenario abierto rumbo a 2027
La suspensión de las PASO, los acuerdos legislativos y la evolución de la economía forman parte de una agenda que el oficialismo necesita resolver mientras comienza a ordenar sus planes para las próximas elecciones presidenciales.
El desafío será conseguir los respaldos políticos necesarios sin perder de vista los indicadores económicos que afectan al consumo, la producción y los ingresos de la población.
Las próximas negociaciones en el Congreso y las decisiones económicas del Ejecutivo serán claves para observar cómo evoluciona este escenario durante los próximos meses.
