Indignación en San Juan por un video en el que un influencer se burla de una trabajadora
Un video difundido en redes sociales generó una fuerte reacción entre usuarios sanjuaninos luego de que un creador de contenido conocido como “El Niño Marta” publicara imágenes en las que aparece molestando a Sandra, una mujer que trabaja acomodando carritos y ayudando a clientes en las inmediaciones de un supermercado.
La situación rápidamente comenzó a circular en redes y despertó críticas por la manera en que fue abordada la trabajadora. En las imágenes, el influencer insiste con sus comentarios y provocaciones hasta que Sandra termina reaccionando verbalmente.
El episodio tomó otra dimensión cuando se conoció la situación personal de la mujer. Según la información difundida, Sandra vive en Pocito junto a su hijo Nelson, un joven con discapacidad, y se traslada diariamente en colectivo para trabajar.
La mujer lleva años realizando esta actividad y, de acuerdo con el relato difundido sobre su historia, comenzó a hacerlo desde la época en que el establecimiento funcionaba como Casa Tía.
Preocupación por su fuente de ingresos
La repercusión del video también generó preocupación entre quienes conocieron la situación de Sandra, ante la posibilidad de que el episodio afectara el lugar donde habitualmente desarrolla su actividad.
En redes sociales comenzaron a aparecer mensajes de apoyo hacia la trabajadora y pedidos para que pueda conservar su fuente de ingresos.
El caso provocó además una discusión sobre el tipo de contenido que algunos creadores realizan en espacios públicos y sobre los límites de las bromas cuando involucran a personas que se encuentran trabajando.
El descargo del influencer
Lejos de cerrar la polémica con una disculpa, “El Niño Marta” realizó posteriormente un descargo a través de sus historias de redes sociales.
En ese mensaje cuestionó a quienes lo criticaron, a quienes calificó de “ignorantes”, y también hizo referencia a otros creadores de contenido que dejaron de seguirlo a raíz del episodio.
El influencer finalizó su publicación con una expresión despectiva dirigida a quienes lo cuestionaban.
Mientras la discusión continúa en redes, numerosos usuarios expresaron su solidaridad con Sandra y pusieron nuevamente el foco en la situación de las personas que deben recurrir a trabajos informales para sostener a sus familias.
El episodio abrió además un debate sobre los límites de las provocaciones utilizadas para generar contenido y sobre el impacto que una publicación viral puede tener en la vida cotidiana de las personas involucradas.
