SAN JUAN

La caja negra viajará a Estados Unidos para intentar revelar qué pasó con el helicóptero de Ischigualasto

La investigación por el accidente del helicóptero que se estrelló en Ischigualasto y dejó siete personas fallecidas entra en una nueva etapa. La Justicia de San Juan informó que todavía no existe una causa determinada del siniestro y que una de las principales expectativas está puesta en recuperar la información contenida en el registrador de vuelo y voces de cabina.

El accidente ocurrió el 29 de julio de 2026, en la Quebrada de la Chilca, dentro del Parque Provincial Ischigualasto. El helicóptero transportaba a funcionarios, policías, bomberos y brigadistas que se dirigían a San Agustín de Valle Fértil para una capacitación vinculada al manejo de incendios forestales.

La aeronave era un Bell 412 EP, matrícula LV-KGR, perteneciente a JASFLY S.A., que había sido contratada por la Agencia Federal de Emergencias para prestar servicios al Servicio Nacional de Manejo del Fuego.

Qué está buscando determinar la Fiscalía

La Unidad Fiscal San Juan, a través del Área de Investigación y Litigio de Casos Sencillos, trabaja para reconstruir la trayectoria que realizó el helicóptero antes de impactar.

La investigación está a cargo del fiscal general Francisco Maldonado, con intervención de la auxiliar fiscal Mariana Gauto Baloc.

Desde que comenzó la investigación se realizaron rastrillajes e inspecciones en la zona del impacto, peritajes sobre la aeronave, entrevistas a testigos, autopsias y análisis de documentación técnica, meteorológica y aeronáutica.

También está en desarrollo un peritaje accidentológico que apunta a reconstruir la trayectoria de vuelo y determinar qué pudo haber provocado el accidente.

Un dispositivo dañado que puede aportar respuestas

La JST recuperó entre los restos el registrador combinado de datos de vuelo y voces de cabina.

El dispositivo quedó severamente dañado como consecuencia del impacto. Por ese motivo, la Unidad Fiscal solicitó el 9 de septiembre autorización judicial para enviarlo temporalmente a Estados Unidos.

El objetivo es que especialistas de la National Transportation Safety Board (NTSB) intenten recuperar la información almacenada.

La NTSB fijó el 12 de octubre como fecha para comenzar los trabajos y estableció el 20 de octubre como fecha tentativa de finalización.

Los datos que puedan recuperarse deberán ser posteriormente analizados junto con el resto de las pruebas reunidas en San Juan.

Siete víctimas

En el accidente murieron las siete personas que viajaban en la aeronave:

Matías Juan Pablo Valenzuela, piloto de 53 años; Dante Carlos Heredia, director de Protección Civil de San Juan, de 55; Rodolfo Rubén Castro, jefe de Bomberos D-9, de 52; Jorge Carlos Carbajal, segundo jefe de esa dependencia, de 50; Andrés Damián Bosch, bombero voluntario y agente del SNMF, de 47; Rodrigo Sebastián Aimetta, bombero voluntario y agente del SNMF, de 43; y Marcelo Germán Videla, subjefe de la Policía de San Juan, de 52.

Los cuerpos fueron retirados de una zona extremadamente complicada para el acceso. El operativo requirió cuatro vuelos en helicóptero hasta el ingreso del parque, ya que solo podían trasladarse dos cuerpos por viaje.

Las autopsias determinaron que las siete muertes fueron violentas y provocadas por politraumatismos.

Celulares, teléfono satelital y una computadora

La investigación también incorporó dispositivos electrónicos que podrían aportar información sobre los momentos previos al accidente.

Durante una inspección realizada el 14 de agosto, la Fiscalía y efectivos de distintas dependencias de Gendarmería Nacional secuestraron tres teléfonos celulares, un teléfono satelital y una notebook.

El análisis de esos elementos continúa.

A esto se suma la documentación entregada por EANA, que aportó el plan de vuelo y los registros del desplazamiento del helicóptero.

Los restos permanecen preservados

Debido a la importancia de los restos de la aeronave como evidencia, el juez interviniente dispuso el 18 de septiembre una prohibición de innovar durante 60 días corridos.

La medida fue solicitada por la Fiscalía y busca evitar modificaciones sobre los restos mientras avanzan las pericias.

La JST ya difundió un informe preliminar que aporta elementos sobre la secuencia del impacto, pero la investigación técnica continúa y no existe todavía una conclusión definitiva sobre el factor que desencadenó la tragedia.

La próxima fecha clave será el 12 de octubre, cuando está previsto que comiencen en Estados Unidos los trabajos para intentar recuperar la información de la caja negra. El resultado de ese procedimiento será otra pieza dentro de una investigación que todavía mantiene abierta la principal pregunta: qué ocurrió durante los últimos momentos del vuelo del Bell 412 en Ischigualasto.

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